La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / maparo55 / Un anaquel

 Imprimir  Recomendar
  [C:496463]

Sentado frente al ordenador y sin muchas ideas por escribir, miro el anaquel atestado de libros y cachivaches que está por encima del monitor. Hay un verdadero desorden en él y bastante polvo. ¿Desde hace cuánto que no lo limpio?...¿Días?¿ semanas?...Linus (el de la historieta de Carlitos y Snoopy) parece burlarse de mí. La figurilla de plástico recargada sobre el lomo del Dragón Mágico de Pearl S. Buck y Fantasmas de lo Nuevo de Ray Bradbury, sonríe ampliamente, como pensando “¡Ay, Maparo, tan mal estás que tienes que recurrir a mí para decir algo!” Sin embargo, no me da pena hablar sobre él, porque Linus, el perro narigón y sus amigos siempre fueron de mis favoritos. Cinco carritos de plástico y un camioncito de cartón, se encuentran ahí formando también parte del desbarajuste; entre ellos, hay un Citroen rojo y un Subaru azul, que ya quisiera yo ir manejando, por una carretera solitaria junto al mar o entre las arboladas montañas.
Blue Demon, el legendario luchador azul, está empujando con sus botas platedas la defensa trasera del Subaru, mientras abre los brazos como para presumir su fortaleza. Y vaya que Demon era fuerte, un magnífico luchador rudo, que en su momento fue de los pocos, por no decir el único, que pudo opacar un tanto al inmortal Santo. Hay también una máquina de ferrocarril de plástico, color verde y plata, que pretende ser el símbolo de la máquina de Cruz Azul, mi equipo de fútbol. Un bello sacapuntas con forma de rinoceronte, que mira feroz a alguien indefinido, apunta con su temible cuerno amarillo, fuerte, poderoso, listo para atacar. Lástima que su cuerpo no sea de color gris terroso, sino de un rosa brillante muy llamativo, que no espanta a nadie.
Hay dos portarretratos vacíos. Uno de madera y cristal que contenía un retrato de Irene Adler a los 10 años, pero que por alguna razón ya no está. Y otro más de cerámica, desde donde Winnie Pooh sonríe como diciendo: ¿y la fotografía de aquí?...Sobre varios libros más, un recipiente cilíndrico con las imágenes de Mickey Mouse, Goofy, Minnie y Daisy, guardan en su interior pequeños cuentos infantiles, pertenecientes a la más pequeña de mis hijas. Una caja de cartón café y rosa, en forma de cofre del tesoro, contiene también en su interior, una imagen de la Virgen de Guadalupe. Finalmente una vieja radiograbadora Emerson, está vomitando a volumen regular, una rola excelsa de blues, de un viejo cassette que he puesto.
El caballete de palitos de madera y cartón, con una niña de cabello de estambre color café oscuro, que vuela entre nubes blancas, me lo ha regalado la más pequeña , en el más reciente día del padre. La leyenda dice: “Contigo quiero jugar, correr, saltar y volar. ¡Gracias por ser mi papá!”...Falta mencionar los libros, que empolvados y todo, me han regalado verdaderos momentos de placer y conocimiento. Están ahí, botados, silenciosos, pero siempre listos para despertar, para responder a mis dudas, a mis reclamos, a mis sueños. Muchos de ellos ya los he leído; de los que me faltan aún desconozco sus dones. La mayoría están formaditos como sin romper un plato. He contado hasta 41, pero sólo mencionaré algunos de los que pretendo leer:
Historias fantásticas- Adolfo Bioy Cásares.
La tentación de lo imposible- Mario Vargas Llosa.
Cuentos, fábulas y lo demás es silencio- Augusto Monterroso.
Así hablaba Zaratustra- Federico Nietzsche.
El Príncipe- Nicolás Maquiavelo.
El Castillo- Franz Kafka.
No son todos, pero como muestras creo que bastan.
El anaquelito está ahí, mustio, lleno de cosas, de sentimientos, de recuerdos, de sorpresas. Un viejo diccionario Aristos, mezclado entre los libros, le da un leve toque de elegancia, de clase, de inmortalidad. ¿Y yo?...también estoy aquí, divagando, con la certeza de mi nimiedad, de mi insignificancia.

Texto agregado el 30-03-2012, y leído por 212 visitantes. (11 votos)


Lectores Opinan
2012-04-06 15:01:10 Amigo Mario. Escribir acerca de un anaquel y hacer las descripciones precisas y atractivas como lo has hecho, no es cualquier tontería. Divagar, como dices tú, con la inteligencia que has demostrado, tampoco es una nimiedad. Encuentro ingenio en tu relato y, también, emotividad en tus frases. Has tejido una historia hermosa. Te aseguro que a ninguno de los que te seguimos se nos hubiese ocurrido algo tan singular. Un abrazo, Mario querido. SOFIAMA
2012-03-31 21:12:06 Hermoso, un anaquel muy atractivo.***** girouette
2012-03-31 18:36:23 Es inevitable formar parte uno mismo del anaquel. ¿Cómo prescindir, a esta altura, de aquellas cosas incorporadas desde siempre? Salú. leobrizuela
2012-03-31 01:00:36 Me gusto lo leido mis 5* y besitos NILDA yo_nilda
2012-03-31 00:18:29 Nunca se me habría ocurrido describir un anaquel Resultó muy simpatico y agradable. simasima
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]