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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / El niño de los zapatos rotos

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Los sueños germinan latentes y el destino destruye lo más querido.

Es un miércoles por la tarde. Tribilin es un niño de once años de piel negra, buen estudiante y muy humilde, disfruta corriendo por las calles de su gueto a pie limpio. Sus padres son muy pobres y en su humilde rancho solo les alcanza para La comida, tribilin es apadrinado por algunos profesores que se esfuerzan para que el niño salga adelante, fue un golpe de suerte para la humilde familia, cuando iba a quedar des escolarizado los profesores cumplieron lo que le prometieron al niño, un buen colegio donde puede correr libre como el viento.
La madre del niño es muy descuidada con su apariencia, su cabello está mal tenido, nunca se quita sus rulos y camina en sandalias por todos lados, no habla solo grita contaminando de ruido los oídos de su hijo; su esposo es un trabajador de admirar, de lunes a domingo pero es un alcohólico de tiempo completo y los días de pago le gusta ir a los burdeles y arribar en la casa en la mañana dejando sus trabajo tirado, a cada momento es despedido por su constante irresponsabilidad, el hombre es bajito de vos gruesa, de vocabulario muy vulgar y de manos grandes que han ido parar muchas veces en el rostro de la madre de tribilin.
Tribilin está feliz mirando su nueva escuela, grande con una pista atlética maravillosa alrededor del campo de fútbol. No ve la hora de que sea mañana para poder estrenar el uniforme de educación física, pero su madre no le permite ponerse esos tenis ni los de gala porque los puede dañar correteando por todos lados.
Los profesores se percataron de que es el más veloz de todos los niños en su categoría, feliz con su sonrisa de oreja a oreja levanta sus manos al cielo mientras trota por el hermoso jardín que hay en la entrada de la escuela con sus zapatos rotos y un poco enlodados. Todos admiran al niño al cual se le presagia un futuro prominente, tal vez en unas gloriosas olimpiadas.

El padre de tribilin está trabajando de nuevo en una construcción, se ha vuelto más irresponsable que de costumbre, infiel a su mujer que ha sido un alma de Dios. El padre de tribilin se llama Alfredo esclavo de sus impulsos con su licor que es su pasa tiempo favorito vaga mundeando en las calles.
Alfredo cumple su primera quincena, está contento porque tiene de nuevo trabajo, le promete a su mujer que va a ver el cambio y no quiere esperar para comprara las cosas del marcado, pero ya es más de media noche y el hombre se quedo con unos amigos departiendo cervezas en una reconocida cantina. Alfredo no arriba a su morada hasta la mañana siguiente, su mujer lo espera sentada en el mueble que está roto por todos lados y pensando sin dance cuenta saca la espuma con sus dedos, le reclama pero Alfredo en medio de su tambaleo y dificultad para hablar solo maltrata a su mujer con malas palabras, ella entiende de que esta borracho, su camisa le huela a loción de mujerzuela pero ella prefiere pensar que está haciendo malas conjeturas con su esposo que es tan trabajador así que le prepara una sopa para que el guayabo del alcohol no sea demasiado enfermoso.
Alfredo se gasto todo su sueldo y por fin su mujer se digno a verse bien, bonita y con su vestido favorito de lino espera Alfredo para ir al mercado, este dice enfocando el piso cabizbajo que fue atracado por dos delincuentes en una moto, no tiene dinero para los pasajes y su mujer no duda en sacar del poco dinero que alcanza a horrar lavando y planchando ropa, le da los pasajes para que pueda ir al trabajo el lunes ya que este domingo descanso. Sin ser esquivo para sus ojos vio donde guarda el poco dinero su esposa para casos de emergencias, allí también está el dinero para comparar el par tenis, ha pensado hacerse un buen peinado con ese dinero pero decide no hacerlo.

Tribilin en la escuela ha sido objeto de burlas mal intencionadas pero el niño es fuerte, ha vivido más en la calle jugando y corriendo que en su casa, el niño alardea a sus compañeritos de que tendrá zapatos nuevos para correr sin parar, Juanito exclama risas burlonas sin parar, es de cabello rubio, esta mudando un diente, por alguna razón este se demorar, sus ojos son azules y es de familia adinerada, este estudia en una escuela pública porque su compartimiento en los establecimientos es de un vándalo dicen los mismos profesores, hiperactivo nadie selo aguanta, no tiene cabida en ningún plantel educativo, su padre donovan es un reconocido concejal, su bigote es muy notorio, grande y rojizo, tuvo que llamar algunos amigos para poder que su hijo fuera recibido en ese plantel educativo.
Niñita es una jovencita muy bonita, con su cabello negro y lacio, sus ojos expresivos llaman mucho las miradas de sus compañeritos, es muy inteligente y se mantiene con los nerds y es la única que no le teme decir que cierre la boca Juancito, Oscar es otro del trió de amiguitos, no se junta con tribilin, no entiende porque sus padres le dicen que las personas de piel negra son de otro “mundo”.

Juancito también es reconocido por su gran velocidad en atletismo y el principal contrincante de tribilin, está acompañado de Oscar, los dos no le dirigen la palabra, lo arrojan al piso e intentan asustarlo estrangulándolo, dan tumbos y forcejeando son detenidos por mianita, también es de color negro, es grande, parce de quince años; los niños al ver la niña se estremecen por lo fuerte que se ven sus brazos, apacigua los ánimos sobresaltados, tribilin la mira fijamente y mianita continua su camino, la niña se percato de que la miraba tribilin así que decidió seguir indiferente, el niño se siente ignorado y se pone triste, no se atreve a invitar a la niña a comer helado por la falta de dinero, pero al momento se le olvida, sus nuevos tenis se apropiaron de sus pensamientos de nuevo, posiblemente volara cuando se los pongas y ansioso no ve la hora de la salida de la escuelas para irse corriendo hacia su casa y ver por fin los tenis que tanto desea.
Cuando tribilin arriba a su casa nadie le abre la puerta y se sienta en el andén a esperar a su madre que después de dos horas y el estomago le estremece del hambre y las ansias de correr son inaguantables así que se dirige a una unidad deportiva que está cerca de su casa y comienza a correr dando vueltas a su alrededor después de descargar su desteñido morral en la portería de micro fútbol toda oxidada.

La tarde comenzó a partir y tribilin vuelve de nuevo a su casa, se encontró con su madre que apenas llegaba del trabajo muy cansada, desesperado tribilin por su par tenis desfoga lágrimas muy lentas al enterarse que su madre no los pudo comprar porque olvido el dinero en casa.
Tribilin sé llena de desespero pero aguanto hasta quedar dormido. Esperar un poco no estará de más ya que ha esperado toda su corta vida se decía a sí mismo ante al medio espejo que cuelga de la pared en obra negra.
La madre de tribilin no halla el dinero por ningún lado, se preocupa pensando que sería de su dinero si esta mañana estaba allí y su hijo ya se había marchado para la escuela. Es más de la media noche y preocupada se encuentra la madre de tribilin porque el Alfredo no ha llegado aunque no es cosa rara, no deja de mirar por la ventana que no tiene vidrios, se resguardan del frio con una cortina color naranja la cual aferra con sus manos hasta que el sueño comienza a vencerla y decide acostarse pero solo piensa en que hace Alfredo.

En la mañana siguiente después de que tribilin se marcho para la escuela indignado porque parece que su par tenis fuera solo una alusión que terminara siendo esperanza para quedarse solo con esas nueve palabras el resto de la vida.
En la construcción donde trabaja Alfredo le han llamado a la casa para saber que le sucedió Alfredo que no fue a trabajar hoy, gagueando la señora no sabe dar razón de donde se encuentra su esposo; ella si sabe, debe estar con las mujeres de la vida malagradecida rentada.

En casa de Juancito comenzó muy agitado el día, todos se levantaron de la cama muy tarde, el padre de Juancito se toma solo un café mientras lee los titulares del principal diario muy rápido, tiene que estudiar sus estrategias de política que sirva más al pueblo. La pereza a jancito lo agobia y solo se mueve ante los constantes reclamos de su madre para que se mueva y no llegue tarde a la escuela.
Juancito se da cuenta de que su madre no le dirige la palabra a su padre, y esta sin decir nada con su bolso colgado se marcha sin decir nada para su trabajo, al parecer se dio cuenta de que su esposo es infiel, lleva varios meses hablando con su amante y quien sabe que más, Juancito intenta disiparse de todo ese embrollo volviéndose un brabucón el día de hoy, no entiende porque esa traición tan infame para su madre ella que ha dado todo de sí.
A la madre de Juancito le gusta mucho el dinero y eso es lo único que la mantiene al lado de Juancito. Un divorcio a esas alturas de su campaña seria funesto para su anhela reelección, le ofreció más dinero para que se mostrara toda una madre de familia y como no le disgusta para nada el dinero es una buena idea para fortalecer más su cartera, así los dos ganaran mientras los votantes abren sus corazones y lo elijan.
Sin perder más tiempo se marchan los padres de Juancito a llevarlo a la escuela primero en su auto costoso que compro hace un mes y quien lo luce con una prepotencia insolente por las calles de su ciudad, al llegar a la escuela la cantidad de estudiantes hace reducir la velocidad y Juancito observa entrando a la escuela cabizbajo a tribilin con los mismos zapatos enlodados, la lluvia allí es la primavera y las empedradas calles del barrio de tribilin se mantienen inundadas de pantano.
Tribilin en el salón escribe en un cuaderno reciclado que encontró en el bote de la basura, es una cartica de amor para mianita y tiene pensado entregársela en el descanso, todo con una constante lucha contra su timidez, en ese momento entra Juancito al salón y le quita la hoja de cuaderno a tribilin y sin dejar tomarla por las manos del niño este dice en voz alta: ¡voy a tener tenis nuevos! ¿Ho? “Se te ven muy bonitos” ¿después de clases en que vas a correr? ¿En esos zapatos rotos? que pena no tener como vestirse bien. ¡Ha! es que es una carta de amor ¡huuyyy…! No veo la hora de que sea un nuevo día y poder verte como me llenas de alegría ¡que tonto! ¿Qué cursi o no muchachos? Esta enamorado el niño de los zapatos rotos.
No dejaba de mofarse Juancito de tribilin y los estudiantes le seguían las burlas hasta que otra voz de mucho enfado llama la atención de todos los estudiantes que están en el salón de clase, mianita con su mirada amenazante se acerca donde Juancito, le arrebata la carta y lo arroja contra los casilleros del pasillo después de sacarlo a empujones. Juancito se sintió humillado porque una niña se atrevió a retarlo y no fue capaz de enfrentarla pero la niña en medio de todo ese desorden le dijo a Juancito al oído: zapatos rosto es muy pobre y no tiene modo de comprarse un buen par de tenis para competir en la carrera de la tarde.
Después vuelve a decir pero a tribilin que estaba muy agradecida por lo que le escribió, la profesora arribo y comenzó la clase.

Ya se aproximan los campeonatos inter colegiados de atletismo y en la tarde seleccionaran a los estudiantes más veloces para que representen a la escuela. Será decisivo para el niño de los zapatos rotos y Juancito quienes son rivales, pero a Juancito lo tiene pensando lo que dijo mianita, se pone un poco bajo de nota pero no se puede desconcentrar, debe ganar, tiene que ser quien represente la escuela.

Mianita busca a tribilin que apenado con su mirada siempre al suelo observando mover sus dedos por los agujeros de sus zapatos, no le sale ni una sola palabra y solo se atraganta, mianita le obsequia un dulce sonriendo y después dice: me gusto lo que me escribiste ¿escribirías más cosas bonitas para mí?

Se reía mianita y miraba otras amiguitas que se encontraban al final del pasillo que lleva a las graderías que no dejaban de carcajearse y susurrarse al oído entre ellas.
Encantado quedo tribilin con la propuesta de la niña, para mañana es tarde escribirle de nuevo una inspiración, el niño se siente observado y su mente bloqueada no le deja salir nada de si para inspirarse, mira hacia atrás y a tiempo esconde la cabeza Juancito que ya comienza a mirarlo con otros ojos, por los alrededores camina Juancito con sus manos en los bolsillos y como tiene mucho tiempo todavía antes de que empiece la carrera dará una vuelta y de pronto escucha risas en el baño de mujeres y queriendo saber qué es lo que se comenta allí tan risueño se encamina allí, pero se sorprende al escuchar la voz de mianita decir: ¡zapatos rotos de verdad es un tonto! Se la creyó que yo gusto del ¡qué risa me da, ni en sueños!, muchachas les ganare la apuesta de lo que yo diga lo hará el pobretón con solo chasquear mis suaves dedos.

Cuando estas se destinaban a salir se encuentran con Juancito que prefiere hacerse el bobo mirando unas carteleras que invitan a las carreras de atletismo de la tarde, cuando sin esperarlo siente detrás de su cabeza un papel que fue arrojado por mianita, el niño arde de ira, después se desquitara con una broma que nunca olvidara pero ahora se prepara para la carrera.
Juancito se sorprende, su ánimo se enaltece, hace mucho tiempo que sus padres no salían juntos alguna parte, parece que sus intereses han sido desvanecidos de nuevo por el amor, sus entornos se volvieron cálidos, la magia surgió y de nuevo otra oportunidad se les presento para continuar siendo unidos como una verdadera familia.
Creyeron que los sentimientos los habían matado entre los dos, solo se dejaron invadir por la monotonía y se les olvido alimentar el amor que lo envolvieron en lujos materiales y terminaron siendo esclavo de sus impulsos, cegados por los destellos del signo pesos sabiendo tanto daño que les hacia continuaban en la monotonía. Contra viento y marea rompieron los pronósticos de que otro divorcio se veía venir en el opaco horizonte.
Los dos aplauden orgullosos a su hijo Juancito y lo saludan voleándole la mano con una significativa sonrisa. Tribilin mira hacia la tribuna, se le hace difícil tragar saliva, nadie vino haberlo, entiende a su madre que todo es trabajo y su padre aunque un borracho por completo para él es su héroe tampoco fue, lo olvido mientras toma unas cervezas en su burdel favorito.
Tribilin comienza llenarse de ira en el preciso momento del disparo de la partida dejando salir todos esos sentimientos encontrados que él no entiende pero los siente constante apretujando su pecho.
La tribuna comienza a colmarse de gritos, silbidos, aplausos, abrazos y besos van desde la tribuna hasta la pista atlética, sintiéndose los nervios y ansias de no defraudar a cada padre que hay allí; los padres están igual y aunque si no pueden ganar con el intento bastara para estar orgullosos.
Todos los niños quieren ganar pero saben que el duelo será entre rotos que es su nuevo sobrenombre y Juancito.

A sus marcas, listos, ¡pan! Mientras el estruendoso ruido se escuchaba, todo parecía verse en cámara lenta y como se tenía pronosticado Juancito y rotos van adelante pero el zapato roto derecho de tribilin se despega y este pierde el equilibrio y cae dando tumbos y dejándose llevar por la inercia como un instinto vuelve a poner en pie, termina por quitarse sus zapatos y corre desclaso, recupera la distancia que le lleva Juancito que asombrado siente que el aire no le alcanza y su fibra muscular comienza a tensionare hasta doler, este ve pasar a rotos como alma lleva que lleva el diablo, sonriente corre y corre hasta ver la meta cada vez más cerca y levantando sus manos gana la carrera seguido por Juancito que llega arrojarse al piso muy agitado anhelando un vaso con agua.
Juancito sudoroso se recuesta en el tronco de un árbol apoyando sus manos, mira hacia las nubes que lo acompañaron durante los cian metros. Tribilin siente el aire fresco en su rostro anhelando ver su madre y padre para dedicarles ese gran triunfo, tan alegre esta que sus lágrimas se deslizan añorando un enternecedor abrazo de su madre. Juancito muy fatigado da un abrazo de amista a tribilin después de disculparse, estrechan sus manos, olvidan sus agravios pasados y los dos niños festejan con un buen liquido para hidratarse.
Los pies de tribilin chorrean sangre, Juancito lo mira de arriba abajo y sin querer ofender le ofrece un par de tenis que están un poco desflecados en los cordones y en los logos de la marca, pero la suela parece nueva, tribilin muy humilde los recibe sin exigir nada y Juancito lo convida a su casa a ir por ellos y tomar las onzas después de la extenuante jornada estudiantil que irá hasta entrada la noche, tiene que recuperar tiempo perdido por un paro de maestros que hubo hace poco.
Los padres de Juancito están felices y miran orgullosos a su hijo y esperan más tarde celebrar su reconciliación con una buena comida, después los dos solos disfrutaran de una nueva luna de miel acompañado de una buena botella de vino, al día siguiente llevaran a Juancito a disfrutar de una tarde donde el desee como premio por su esfuerzo no solo en sus competencias sino tratando de reunir a sus padres a cada instante.

Tribilin y Juancito animados celebran porque no solo tribilin representara la escuela, ira Juancito y otros dos niños con muy buenas facultades extraordinarias. Esos momentos los aprovecha Juancito para invitar a tribilin a su casa regalarle el par de tenis y muy temprano en la mañana ir a entrenar, la cancha atlética siempre queda alejada de la casa de Juancito unas siete cuadras, animado tribilin no sabe como decirle a su madre que le de permiso para amanecer en la casa de un compañerito. La nana espera muy relajada a los niños para llevarlos a casa.
Como no tiene teléfono tribilin se le hace más difícil comunicarse con su madre, pero rotos logra comunicarse con la comadre de su mamá que vive en la casa del lado. Esta pasa y se le siente en la voz que está muy enojada, parece que estuviera discutiendo con Alfredo aprovechando la oportunidad de que su adorado hijo no estará y le hará un verdadero reclamo que nunca se le olvidara. Alfredo llega más ebrio que de costumbre y antes de que la madre de tribilin dijera algo este la insulta muy insolente y la golpea en la mejilla con la palma de su mano derecha, después la toma con fuerza de su rebujado cabello y la arroja al suelo y termina por golpearse con las patas de la cama, la mujer llora a atemorizada e intenta alejarse y logra meterse al baño, el tipo golpea la puerta y como ya no puede con su borrachera termina por romperla y golpea de nuevo a la mujer que desfoga su llanto, Alfredo se sienta a un lado del retrete hasta quedar dormido, su pantalón se ve mojado y el olor hediondo a orines incomoda y lo deja allí después de bañarlo en su costosa loción de mujer que le regalo su patrona.

La noche para los padres de Juancito ha sido fenomenal y el alba los lleva al cansancio que ya muy pasados de tragos se dirigen hacia su casa, mira a su esposa que ya está dormida y chorrea una baba por su boca y ya casi llegándole al mentón se toma de nuevo un sorbo de su whisky muy sigiloso para que nadie conocido lo vea, esa canita al aire lo puede llevar a una funesta reputación entre el pueblo. Su lujoso auto último modelo es una nave, y está seguro que no es en sentido figurado que lo siente, solo quiere ver la aguja de su velocímetro pasar los ciento veinte kilómetros por hora hasta que le toca mermar la velocidad para girar a la derecha, después a la izquierda, no ha aclarado el alba y este no se percata de que tiene las luces de su auto apagadas, la canción que esta sonado no le gusta, quiere cambiarla mientras hace el giro forzando sus ojos para abrirlos hasta que no dan más y siente un estruendo, este se despierta sobresaltado, mira por su retrovisor y para ser que hubiera sido un gran perro, nerviosos se da a la fuga para no responder por lo que él cree que es un animal, se subió al andén sin darse cuenta a toda velocidad, la madre de Juancito angustiada y colmada de desespero deciden no ir para su casa sino para su acogedora cabaña, de nuevo el hombre toma otro trago de whisky y lo deja en la silla trasera del auto, coge a su esposa entre brazos y la lleva hasta la alcoba, la acuesta y este hace lo mismo después de apagar su celular y desconectar su teléfono fijo hasta que también queda dormido.

Ya casi las agujas del reloj van arribando al medio día y el padre de Juancito despierta sobre saltado, no se acuerda como llego hasta su casa de descanso, la resaca que tiene casi le hace explotar su cabeza, se levanta y toma agua y vuelve acostarse entrelazando su pierna con la de su esposa que enfermosa por el alcohol quiere levantarse a tomar algo también, pero todo comenzó a darle vueltas y sentirse muy mal, no tuvo otra opción que correr al retrete y allí sintió recuperarse cuando vomito todo lo que tenia dentro de su estomago, fue horroroso para ella, jura no volver a tomar una gota de licor, su rostro refleja el exceso para la vida, ella mira la hora en su costoso reloj que lleva en su mano izquierda, se sorprende porque su agenda ya estaba predestinada con muchas vueltas que debe hacer para su trabajo, busca en su bolso su celular que lo tenía en silencio para que nadie interfiriera con su bella oportunidad para redimir su amor, cuando la pantalla de su celular se enciende queda apabullada al verla cantidad de llamadas perdidas, más de cien, mensajes de texto y correos de voz; la mayoría son de su madre y de inmediato siente vibrar su celular en su mano que le hace asustarse como si al mal adagio fuera inminente, es su madre llorando casi sin poder hablar, la mujer termina por preocuparse del todo, dice que si hijo Juancito fue arroyado por algún borracho que iba al volante, se encaminaron a la fuga sin pena ni vergüenza, la mujer rompe en llanto y despierta a su esposo, desesperada intenta enterarse sobre la salud de su hijo con su voz entre cortada y muy ahogada, su madre demoro un poco en decirle la mala noticia, pero no fue solo Juancito, el que llevo la peor parte fue tribilin que al parecer perderá una de sus piernitas.
Apurados y más desconcertados que nunca los padres de Juancito salen de su cabaña y observa una de las farolas de su auto rota, su parachoques esta quebrado y sin poder recordar nada abordan el auto y a toda velocidad se dirigen al hospital con sus lágrimas brotando de sus ojos y sus manos temblorosas que le dificultan manejar su auto.

Alfredo angustiado como nunca exige respuestas como un loco a las autoridades correspondientes, su esposa inconsolable aclama su fe a los médicos que trataran de esforzarse al máximo.
Juancito sufrió severas contusiones en su cuerpo y un golpe cebero en la cabeza que lo tiene en coma.

Los sentimientos se confunden con las ansias y el desespero que los invade sintiéndose que no pueden aportar nada para que sus hijos se recuperen sin ningún problema. Furibundo Alfredo grita que atrapen al insolente que atropello y le devasto su futuro a su hijo, este se resiste pero los guardias de seguridad lo desalojan del lugar a estrujones.

Los comentarios que se escuchan es que se sintió un fuerte golpe y luego los neumáticos chirrear en la vía, cuando las gentes salieron a la calle vieron a los dos niños con su atuendo atlético tirados en la calle sangrando, fueron auxiliados muy rápido y mientras eran llevados a la ambulancia la abuela de Juancito sufre un desafortunado infarto que la deja muy enferma.
Esto es inconcebible pensaba el padre de Juancito sin tener noticia del irresponsable para saber si ya fue detenido, sentado en su auto llorando como un niño baja de este y repara el extraño daño, observando más cerca detalla gotas salpicadas de sangre. Algo ronda en la cabeza de padre de Juancito preguntándose: ¿en qué momento choque el auto?
No se acuerda ni en el lugar que estuvo en esa fatídica noche, su esposa arriba, cree que el choque fue en el parqueadero del lugar que fueron a festejar pero anonadada queda al ver tejido humano en el guardachoque, el hombre piensa en cuanto le costara el arreglo de su auto, se miran, sus corazones laten de culpa, lo agridulce ronda su entorno, prefieren callar.

La madre de tribilin entras de nuevo al hospital con un llanto inconsolable, tiene problemas con la atención a la salud de su hijo para los menos favorecidos, el médico con una expresión en su rostro de tristeza le susurra a la madre tratando de calmarla, un grito desfoga a rienda suelta, el pie derecho de tribilin no pude ser salvado, tendrá que ser cortado, en ese preciso instante llegan los padres de Juancito y abrazándose fuertemente observando el dolor de aquella madre que no para de rogar para que su hijo sea atendido por el amor de Dios hasta que la señora con los nervios de punta cae desmayada.

Ya han pasado varios días y Juancito despierta de su coma muy desorientado sin percatarse de que fue víctima de un infame accidente, es llevado al cuarto donde se encuentra tribilin, ya no ríe, no quiere comer y su llanto es constante, no deja mirarse sus pies, mueve los dedos de su pie izquierdo y grita, todo es una pesadilla, no se acuerda de nada, su madre lo abraza pero él se resiste.
Juancito mejora con cada día que pasa y al séptimo día le dan salida para la casa, su padre arreglo su auto y le quedo como si no hubiera pasado nada para que su hijo que le fascina ese auto pueda emocionarse viajando en el hasta el infinito. Juancito es llevado en una silla de ruedas hasta el parqueadero y este cuando se va acercando con un molesto chirrido de la silla una serie de imágenes se le manifiesta y muy alterado dice atragantado a su padre: ¡papi, papi! Ese auto es igualito al que nos arroyo, no puede ser ¡tengo miedo!
El padre casi no traga saliva, nervioso sele erizan todos los bellos de su cuerpo, suda en frio y mira a su esposa, siente que el mundo se le está viniendo encima, Juancito está seguro de que es el auto que está allí aunque no recuerda cuando compraron el auto, el hombre intenta cambiar la conversación mientras le da la mano para montarlo en el auto pero Juancito se la arrebata y enojado se queda sin palabras y rompe en un llanto tan pesaroso que su padre cae de rodillas frente del, el niño le da la espalda, implora un perdón, su corazón sangra y su espíritu se congela, siente que su pecho se quema, el padre abraza a Juancito con todas sus fuerzas pero el niño no le corresponde, con sus manos maniobra la silla tratando de alejarse de su padre quien lo sigue. La madre está paralizada con las manos en su rostro, sus lágrimas no se detienen y sus nauseas comienzan hasta que vomita.
Una situación espeluznante vive aquella familia, el padre está sentado en el suelo al lado de la puerta derecha con un llanto que estremece hasta el mismo infierno, su esposa se acerca y se abrazan, juntan sus cabezas una frente con la otra con el manantial de lágrimas que no se detienen.
El auto es dejado allí, no quieren saber nada del automotor.
Que destino cruel, compro el auto para complacer a su hijo y casi lo mata con él, a su amiguito le trunco un futuro prominente en las carreras de atletismo, suspira con sentimientos encontrados tan funestos que quieren hacer claudicar les únicas fuerzas que le quedan, pudo haber sido su hijo.

¡Maldito licor que mis sentidos esfumo! Todo lo vi color de rosa pero una inevitable error me lleva a penar por una eternidad ¡pido mil veces perdón! A mi hijo y a su amiguito.
Miraba hacia el cielo lluvioso y colmado de nubarrones sin poder conciliar el sueño, pero en un momento inesperado queda dormido y comienza a soñar, se ve conduciendo su lujoso auto, mira hacia la derecha y ve a su mujer totalmente dormida, pone volumen al radio y cambia de canción y vuelve a mirar hacia el frente, ve el rostro de terror de tribilin quien estruja a Juancito, al sentir el estruendo despierta casi para caerse de la cama y vuelve a llorar, su esposa vuelve abrazarlo pero su esposo constantemente se pregunta ¿qué clase de bestia es? Que como pudo hacerles esos a los niños.
Toda la noche se la ha pasado en su sala a oscuras esperando el amanecer y que sean las horas de las visitas para ir donde tribilin. En sus manos el padre de Juancito ya tiene la renuencia al concejo, después de hablar con su esposa decidió que después de afrontar lo despiadado que hizo se entregara a las autoridades para pagar por su malvado error.
Al arribar al hospital no se atreve a darle cara al niño tribilin pero este ve a la madre del chico llegar desesperada, pero el aspecto de su rostro cambia al enterarse de que alguien le pagará todo lo que tenga que ver con la recuperación de tribilin. El tipo temeroso y dudando se acerca a la madre de tribilin con un rio de lágrimas dolorosas que aclaman perdón, la señora enfurecida le da una fuerte cachetada y lo empuja, el hombre se lamenta, solo quiere ver a tribilin y pedirle perdón por lo sucedido aunque sabe que no merece el perdón.
La señora no quiere que valla donde su hijo pero el padre de Juancito insiste ya que llamo a las autoridades para que sea llevado a prisión.

La policía arriba y esposan al padre de Juancito y lo llevan al auto policía con su cabeza cabizbaja; la cárcel no es nada para el comparado con la prisión que lleva por dentro, es una condena brutal.
Al día siguiente Juancito visita a tribilin, le pide perdón por regalarle el par de tenis nuevos, tribilin muy indiferente no le presta atención y Juancito solo le dice que no tiene la culpa, pero tribilin pregunta por mianita. Juancito mediara por él para que mañana la lleve al hospital, este contra la espada y la pared prefiere no comentarle la artimaña que tiene pensado la niña contra él, intenta animarlo pero es infructuoso, su aspecto es de enfermo y como su apetito desapareció y este vota la comida del hospital que le llevan, tiene que comer a si no enfermara vuelve a decir el médico.
Tribilin tampoco se anima a jugar juegos de video, por lo manos donde trabaja la madre de tribilin le han dado vacaciones pagas por la calamidad para que acompañe a su hijo.
Alfredo entra al cuarto de tribilin y este deja ver una sonrisa que le da una luz de esperanza a su madre para superar esa dolorosa situación que aunque no se quiera traerá más dolor entre secuelas. Alfredo abraza a tribilin y trata de animarlo, este llorando se aferra a él, este mira a la mujer con ojos mal habidos y solo le recrimina por haber dejado ir al niño a otro lugar.

— ¡Ese día tenía que trabajar! Y el borracho no se digno llegar temprano a casa y no volvió hasta el amanecer como ya es de costumbre.
Se ponía la situación tensa entre estados de ánimos desorientados y llenos de odio, se ve en la mirada de la madre de tribilin.

Los alegatos se escuchan por todo el pasillo del hospital pero sus ánimos sobresaltados tienen que ser apaciguados. Alfredo le duele mucho ver a su hijo a si, algo lo mortifica porque tuvo mucho tiempo para compartir con su hijo y solo prefirió vivir su vagabunda vida, tratando de pensar un poco entablara una demanda contra el ex concejal, ve la situación como una buena oportunidad para obtener un dinero extra, este espera que sea rápido ya que vienen asomando las fiestas de su pueblo.
Alfredo consiguió un abogado y tomara una buena tajada del dinero, le garantiza que ganara y encerrara al padre de Juancito por mucho tiempo en la cárcel.
Después de dos días sin ir Juancito al hospital a visitar a su amiguito tribilin que se encuentra de un mejor estado de ánimo arriba con un gran helado a escondidas, ha traído dulces también y ahora si quiere jugar juegos de video, juagaran futbol.
Por fin se escuchan risas entre los dos niños en esa triste habitación.la madre de Juancito intenta ganar confianza con la madre de tribilin pero no accede, su odio es latente y desea que se marchen del cuarto, pero solo piensa y no dice nada porque al fin su hijo parece divertirse, en todo caso la madre de rotos es muy buena persona y en su existir el odio es veneno para su espíritu y solo siente dolor constante del ayer por lo que vive hoy.

Los médicos han enseñado a tribilin lo que puede lograr con una constante y dura terapia, con su prótesis volverá a correr de nuevo, el niño escucha lo que él creía que nunca volvería a suceder, volver a correr, muy animado su respiración se acelera y no ve la hora paras comenzar con la dura terapia., este alegre le cometa a su madre que desea llamar a Juancito para contarle las buenas nuevas antes de ir donde la sicóloga, que al enterarse desea ir lo más pronto al hospital.
La madre de Juancito se siente tan orgullosa y tan apenada que siendo tan maduros en un descuido los llevo a la irresponsabilidad, marcados de por vida quedaran. De un momento a otro Juancito falto de ánimo se deja notar, le cuesta sonreír y distraído rotos le pregunta: ¿¡Amigo que te sucede!?

—No me pasa nada rotos, es solo que pase muy mala noche.
Con una voz acongojada Juancito respondió mientras escogía su equipo de fútbol.

Tribilin sabe que algo extraño le sucede a su amigo, lo deja tranquilo y no le pregunta nada más pero Juancito le responde de nuevo: ¡me hace mucha falta mi padre! Hace días que no lo veo.

— ¿Juancito y porque no has visto a tu padre? ¿Está trabajando muy duro en el concejo?
Quería saber tribilin sin descuidar su juego de video.

—Mi padre está en la cárcel, el ha sufrido mucho por lo sucedido.
Dijo Juancito mientras tribilin la hacía un gol.

— ¿Y porque está en la cárcel?
Pausaba el juago tribilin y miraba a los ojos a Juancito.

— ¡No lo sé, no estoy seguro! Parece que el dolor se curara en la cárcel.
Dijo Juancito mientras continuaba el juego.

—Ser adulto parce ser muy difícil.
Dijo en voz baja tribilin a juancito.

Todo continuo normal y rotos desea saber porque el padre de Juancito está en la cárcel, que fue lo que hizo que está allí.

— ¡El te atropello hijo mío!
Dijo la madre de tribilin sulfurada.

Tribilin se queda callado, se mira la pierna que le hace falta, suspira hondo y dice: Mamá el padre de Juancito debe estar al lado del.

—El debe pagar su irresponsabilidad detenido en una cárcel ¡eso es lo que merece por haberte hacho lo que te hizo, hijo mío!
Dijo la madre muy enfadada.

—Pero Juancito necesita de su padre, el debería volver.
Dijo rotos mirando pero no viendo y acordándose las eternas noches que su padre dijo que vendría y nuca lo hizo.

— ¡No! Como se te ocurre, por el nunca volverás a correr como una persona normal.
Sollozando dijo la madre.

—Pero los médicos dicen que si volver e a correr, que soy un niño fuerte y superare todo esto, madre yo quiero que el padre de Juancito vuelva a su morada.
Dijo tribilin sin dejarse de sentir mal dentro de sí, por verse sin su piernita.

—Me siento orgullosa hijo de mis entrañas, que gran corazón tienes ¡nunca se te romperá! Te amo.
Le decía mientras lo abrazaba tan fuerte que no deseaba soltarlo.

En ese instante entra Alfredo un poco ebrio después de haber escuchado lo que dice su hijo, lo toma por sus hombros y lo sacude con fuerza enojado, rotos se asusta porque su padre le exige cumplir todo al pie de la letra como el mismo le explico. Selo ha repetido mil veces para tener dinero y poder festejar con licor que de la nada apareció para satisfacer sus necesidades de vicio de licor.
La discusión se desato, su esposa le reclama y le exige que se marche, este intenta agredirla pero se cae, de pronto los sollozos de tribilin detienen la discusión, Alfredo se llena de amargura y no duda en pedirle perdón a su hijo que más bien prefiere dormir.

Las terapias son extenuantes y casi flaqueando tribilin se resiste a perder y cada momento con su respiración agitada continua esforzándose, su madre lo alienta al igual que Juancito hasta que el niño lo logra exclamando una sonrisa a los aires al terminar.
Después de lograrlo Juancito abraza a rotos y este le dice que desea ir a la cárcel a ver a su padre, queda sin palabras Juancito, rotos lo toma de su mano y le demuestra que no hay nada de qué preocuparse, Juancito mira a su madre que a la vez se encuentran sus miradas con la madre de rotos que antipática hará lo que sea para complacer los deseos de su hijo.

Ya es domingo y es el día de las visitas en la cárcel, el padre de Juancito está feliz porque sabe que lo visitara su familia pero al salir al encuentro ve a tribilin en su silla de ruedas, acongojado y sin más cae de arrodilla y sin mirarlo a sus ojos rotos pone la mano en la cabeza del hombre.

— ¡Te perdono! parece otra oportunidad para que la aproveches con Juancito.
Dijo rotos con pensamientos muy maduros.

El llanto del padre de Juancito es muy sufrido, se siente el dolor en su corazón y su hijo se apura abrazarlo.
Toda la tarde departieron con comida y charlas que poco apoco se fueron tornando amenas. El padre de Juancito no es capaz de sostenerle la mirada al niño que no deja de mirarlo.
Su condena en la cárcel quebranta eterno su corazón viviendo su infierno que el mismo forjo, estando dispuesto a pagar su desacierto las demandas fueron excluidas, pero el continua costeando la recuperación de tribilin.

De nuevo ya en la escuela después de una larga para vuelve tribilin a las competencias sin encontrar un contrincante que tenga el mismo nivel.
Así paso durante muchos años sin dejar de entrenar hasta la cúspide de su juventud que a los diez siséis años en la grandes paraolímpicos fue el mejor, sin duda rompiendo récords imposibles de superar, su entrenador es denominado como un loco, ha intentado por todos los medios que su corredor tribilin arribe a los olímpicos con sus grandes capacidades que muchos no la quieren aceptar. Fue infructuoso para el entrenador que fue multado con dinero por una gran pelea que formo porque su corredor no fue admitido en los olímpicos.

Ahora una gran organización sin fines de lucro podrán frente a frente en una pista atlética al mejor de todos los tiempos, en un estadio donde cien mil almas se deleitaran con la competencia a seguir, don Jamaica, tribilin su retador, pararan el tiempo con su correr. Don Jamaica gana por muy poco, sorprendidos quedaron todos y sus más a llegados que han estado con él desde el fatídico día están felices.
Feliz tribilin el ave del viento como fue denominado después de este día, es acompañado por Juancito y envuelto los dos en su bandera de su patria prometida levantan los brazos mientras el viento sopla ondeando su bandera.
Cuando eran niños Juancito decidió no jugarle una mala broma a mianita, solo selo dijo a tribilin quien le dio la espalda y nunca se despidió.

j.c.n-13-julio-2011

Texto agregado el 17-11-2011, y leído por 1132 visitantes. (0 votos)


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