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Inicio / Cuenteros Locales / za-lac-fay33 / Mi gran amigo

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Tan pronto como me gradué de químico-biologo en la Universidad de Filipinas, en Manila, se me hizo fácil emigrar a los EEUU contratado por la prestigiosa casa farmacéutica Roche. Después de varios años de ardua labor se me nombró Jefe de Producción en una de sus plantas. Eventaulmente me jubilé.
El Jefe de Control de Calidad (Quality Control) se llamaba Jamid Abduhl. Un simpático iraní de piel oscura, pequeño de estatura, inteligente, competente y muy amistoso. Nacido en un pequeño pueblo llamado Sirik cerca del Golfo de Omán, comenzaba a penas sus estudios en la Unversidad de Teherán cuando vino la revolución contra el Shah. Su padre logró vender su pequeño negocio de ferretería y luego sacó a su familia de contrabando dejando aquel país.
Padre, esposa y dos hijas lograraron llegar a Australia, dos hijos en Canadá mientras Jamid terminó en Hawaii. Admitido en la universidad se ayudaba trabajando en uno de los muchos restaurantes turísticos de la bella isla. Los propietarios del local eran mormones y eventualmente Jamid se convirtió al mormonismo.
Tal cosa fué un "shock" para su familia ya que todos continuaron siendo devotos mahometanos.
Jamid se graduó con honores como químico industrial y no le fué difícil ser admitido también en la casa Roche. Fué entonces cuando comenzó nuestra amistad.
Nos hicimos grandes amigos y como coincidencia ambos nos casamos con muchachas latinoamweicanas. La suya una bella boliviana y la mía, muy bonita, que venía de Honduras.
Mi madre fué una hermosa "mestiza" y mi padre un español que llegó de Jaén. Al nacer, el buen andaluz me dió su mismo nombre: Claudio Razón.
Por supuesto todos éramos católicos como la esposa de Jamid, ésto no le importó siendo 'libre-pensador', al cabo ambos eran ahora cristianos.
Amantes del buen humor compartíamos historias y chistes y además éramos amantes del futbol aunque no de los mismos equipos, la cosa era alegre e interesante.
Eventualmente Jamid vino a ser mi compadre, padrino de uno de mis hijos. Gozábamos de fiestas caseras en su y en mi morada, un par de veces hasta fuimos a acampar juntos con nuestras familias a algunos de los parques del país.
Uno de los hijos de mi hermano Arnulfo se interesó en averiguar el origen del nombre Razón, de nuestras 'raíces'. Descubrió que el Razón en Filipinas era originalmente Razo en España.
Nombre de origen judío. Aparentemente nuestros antepasados habían sido "judíos secretos" que convertidos al cristianismo seguían practicando sus viejos ritos por los que en Iberia se les llamó "conversos" o "marranos".
Encontramos el dato interesante ya que por generaciones nuestras familias habían sido católicas.
Decidí compartir la noticia con mi amigo aunque mi esposa no estuviera muy de acuerdo.
Después de mi jubilación, continuamos el contacto ahora telefónicamente debido a las largas distancias pero a menudo nos veíamos.
El jueves pasado Jamid me llamó para invitarnos al primer cumpleaños de su nietecito.
-Será este fin de semana pero no estoy seguro si el sábado o el domingo. Cuando esté seguro te llamo. quizás mañana. Pero ya sabes, los esperamos.-
Pensé que esta era buena ocasión para compartir el descubrimiento de mis ancestros:
-¿Sabes, Jamid? Aunque bastante diluida parece que por mis venas corre algo de sangre judía.-
Comentamos la noticia y al final me reiteró:
-Bueno pues, cuando sepa exactamente el día te llamaré- Y en eso quedamos.
Hoy es ya jueves otra vez y se supone que la fistecita fué el fin de semana pasado, pero nunca me llegó la confirmación de mi amigo. Una mutua amistad filipina me llamó para preguntarme el porqué de nuestra ausencia. Que la fiestecita había estado muy alegre y que ex-compañeros y amigos nos habían extrañado.
-¿Acaso usted o su esposa están indispuestos?-

No comprendo por qué mi amigo aún no me ha llamado ¿Será acaso porque...hmmm...es posible?

Texto agregado el 21-10-2011, y leído por 255 visitantes. (12 votos)


Lectores Opinan
2012-01-28 01:23:58 Una linda historia con un final que no merecía. A veces es bueno escuchar al pueblo...y tambien a la esposa****** pithusa
2012-01-16 01:37:11 El texto impecable, una pena que aún se piense y se sienta de esta manera. El hombre crea esas tremendas diferencias que separan a la humanidad. Mis ***** chilichilita
2011-12-19 02:34:56 ¡Que lástima este final de historia. siempre los grandes temas religiosos son temas que separan envés de unir...Texto impecable!***** miriades
2011-12-01 03:30:21 Ideas religiosas, polìticas o raciales impiden al hombre ser feliz.Porque en verdad ese no era un amigo, de lo contrario no le hubiera importado que sangre corrìa por sus venas.Estrellas y besis de luz, Ma.Rosa. almalen2005
2011-11-30 14:35:57 Demuestras que el ser humano, siempre guarda resquemores y costumbres que no puede borrar, un relato inteligente ***** lagunita
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