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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / El jardín de las heliconias púrpuras

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Son días de clases en la gran secundaria darlen. Juangui con 14 años, rubio, ojos verdes y piel blanca, 169m le lleva 7 heliconias con una chocolatina a su primer amor que ocupa todo el espacio en el, siempre lleva consigo una manilla roja que dice: te amo Kate.
Katherine, también con 14 años y su hermoso cabello negro, largo muy ondulado, ojos zarcos y piel de nieve y no le falta un brazalete rosa en su mano que dice: las mejores amigas.
En el salón de clases se sienten afortunados, conocieron el amor muy joven. Esas flores exóticas de rotunda belleza, las favoritas de juangui, Katherine su amuleto.

El sol brilla entre los vidrios del salón destellando en un anillo que lleva en el cuello juangui, contiene una tira negra. Era el aniño de bodas de su padre Federico, el murió en un accidente de tránsito, este tenía un seguro de vida que le quedo a la madre de juangui, teresa.
De repente juangui es estrujado por Mauricio que tiene su rostro lleno de hematomas, un joven te 15 años acuerpado y dice ser un pelador callejero, alto a quien le gusta Katherine y no acepta que ella este con juamgui, viene acompañado por Andrés el cara de loco. Intentan forcejear juangui y Mauricio mientras uno mira pero son detenidos por Katherine que mirando feo a Mauricio aleja a juangui de ese problemático.
Como dos enamorados se dirigen a la cancha de futbol llamado el potrero, la denominan así porque es muy enlodazado el campo.
Son los inter clases: la liga futbol interna escolar de la secundaria darlen, allí cada salón tiene un equipo de futbol, el campeón representara a la gran secundaria para la copa estudiantil, la cual tiene mucha acogida.
Y hoy se enfrenta el salón de Mauricio y juangui, una gran semifinal. El alboroto es mucho, las barras de cada salón enloquecen con sus cantos.
Katherine está emocionada pero ve algo raro, al conserje Jairo mirando tras un árbol. A la jovencita le parece que tiene una cara depravada horrible, siempre está viendo a los chicos jugar futbol.

El partido se desarrolla en un juego muy brusco entre el salón de juangui y Mauricio, la rivalidad ha sido notable desde los cursos anteriores. Después de un nuevo choque entre los dos jóvenes se convierte en pelea y de inmediato son expulsados del partido.
juangui golpeo muy fuerte a Mauricio haciéndolo sangrar por la nariz y este ofendido lo amenaza de muerte.
Katherine quiere hablar con su novio pero este la evade y muy enojado, se va para su casa sin decirlo, de pronto algo mal dicho salía de su boca y haría sentir mal a Katherine, se deprimiría mas.

Después de dos años y medio teresa rehízo su vida con otro hombre, Arnulfo. Está un poco calvo, arrugas pronunciadas en la frente y labios gruesos, es ejemplar, inteligente, muy elocuente y trabajador, es muy amigo de juangui y no tienen problemas.


Que días maravillosos se pasan en el colegio, que al irse a dormir cada uno de los enamorados anhelan el alba para ir a la secundaria darlen, pero juangui no fue a estudiar. Katherine lo extraña y añora la hora de la salida para dirigirse a casa con su mejor amiga Lina que lleva un brazalete rosa d que dice: las mejores amigas, una flaca bonita, sencilla y estudiosa, su padre era un coronel y murió en batalla.
Después de la hora de la salida se dirigen a la casa de juangui, tocan la puerta tres veces y abre el padrastro, Arnulfo que dice:
Hola lindas jovencitas ¿buscan a juangui? El se marcho con su madre. Teresa y yo hablamos, no me escucho, me dijo que fui solo una fase en su vida y decidió terminar con migo ¡me dejo! Todo esto me tiene muy triste, lo siento Katherine.

— ¿pero juangui siempre me llama al celular?

—los dos son muy ingratos ¡les di mi vida! me lastimaron y me tiraron a la basura. Katherine es mejor que lo olvides para que no te hagas más daño, el no te quería.
Con una voz melancólica y ahogada sus lágrimas son incontenibles y no dice más.

— ¿para donde se fueron don Arnulfo?

— ¡no se niña olvídalo ya!
Dijo y después cerró la puerta.


Katherine rompe en llanto, su amiga la consuela y dice: tranquila amiga así son los hombres ¡falsos, cocos por dentro!
La jovencita no deja insistir al celular de juangui, pero el correo de voz la desespera.

Pasaron varios días y el mal sabor que dejan las canciones en la radio la atormentan, la desolación en la habitación produce torbellinos en su interior que arrasan el corazón, y solo queda escribir en su diario para desahogarse.
Después de otro día en el colegio camina Katherine y Lina sin querer por la calle que lleva a la casa de juangui, cuando pasa al frente de esta un viento frio sopla envolviéndolas en un remolino de hojas secas, el canto de los pájaros cesa y Katherine mira el jardín que está detrás de las casa donde tuvo tantos momentos amorosos con juangui.
Es extraño lo que ve, hay heliconias allí y son púrpuras, sigue caminando hasta adentrarse a unos árboles que limitan con el jardín d la casa de enseguida, cae algo de los aires llevada por el viento, es una fotografía 3x4 y las jóvenes notan que es teresa con juangui.
De repente Lina ve Arnulfo con un machete y no dudan en esconderse, mira a su alrededor y con ira corta las heliconias, Katherine sale de entre los árboles y dice: ¿don Arnulfo porque está cortando las hermosas heliconias?


—n...oo, noo, no, no no no. He tenido un problema con bichos que ataren estas estúpidas flores, para desahogarme las cortare y sembrare unos girasoles ¿a ti te parece bien? ¿Qué haces aquí niña?
Responde Arnulfo con cara de sorprendido.

—recordando ¡no importa don Arnulfo! Es su jardín, el mío lo marchito juangui.
Dijo Katherine sollozando.


Katherine se marcha con Lina cabizbaja pensando en el movimiento del brazo cuando hacia el vaivén con el machete cortando las heliconias.

En la noche el sentimiento por juangui la acongoja hasta que su llanto es insostenible, desahogando su alma hasta quedar dormida.
Su celular vibra ya que lo deja así para no hacer ruido durante la noche si la llaman. Katherine despierta de inmediato muy sugestionada tratando de contestar su celular, este deja de vibrar pero continua, quiere saber quien le hizo una llamada perdida alas 2:59am.
Su rostro es de asombro la llamada es del celular de juangui, ella vuelve a llamarlo sin dudas pero vuelve a correo de voz. Intenta 13 veces más pero todo lleva a lo mismo.

En el día de clases no espera a que terminen para ir a la casa de juangui. quiere hablar con él ya.
Convence a Lina de escaparse de clases. Ya en la casa tocan la puerta pero nadie responde, parece que no hay nadie en la casa, la rodean para adentrarse por el jardín haber si don Arnulfo esta allí pero ven las heliconias intactas, como si nada hubiera pasado después que Arnulfo las corto.

— ¿Qué te pasa Katherine?
Era la tercera vez que le preguntaba Lina.

Katherine reacciona al sentir como si el cerrojo de la puerta fuera corrido, esta mira y ve como la puerta lentamente chirriando se abre.

— ¡no! Ni lo pienses Kate.
Asustada le respondía Lina a la mirada de Katherine.


Las dos jóvenes resultan dentro de la casa. Todo se ve muy organizado, pintura nueva, pasan frente a la puerta que lleva a las escaleras del segundo piso que está al frente de la entrada del jardín, se dirigen a la sala y los mismos sillones rojos, la masa de teléfono inalámbrico blanco que tiene la antena quebrada.
Suben al segundo piso y todo está como antes pero sin ropas y pertenencias de teresa y jungui.
Bajan de nuevo al primer piso sin inmutar palabra, todo está en completo silencio. De repente algo cae por las escaleras rodando, las joven miran como ese objeto rueda hasta pasar por la puerta y llegar muy cerca del jardín de las flores.
Las chicas nerviosas caminan hasta allí, pero Katherine abre un poco más la puerta y el susto es desorbitarte cuando cae un bate de aluminio que estaba tras de la puerta.

— ¿Qué es esto? ¿Una broma? No entiendo Lina.


— ¡Kate! es el anillo del padre de juangui.


De un momento a otro se siente la puerta de la cochera y un carro entrando, alcanzan a ver las jóvenes un automóvil último modelo muy apurado.
Katherine y Lina se van para la casa de otra amiga que vive cerca de allí para ver por la ventana y vigilar la casa de don Arnulfo, al momento arriba el carro de la policía, es el comisario veto, muy respetado. Este entra a la casa y luego se marcha con un maletín con el logo del equipo de futbol villa ancha.
Después las jóvenes se van para sus respectivas casas.

Katherine acostada en su cama repara el anillo girándolo de lado a lado con las yemas de sus dedos, añorando los momentos cálidos que con juangui vivió. Con sus ojos llorosos se pone el anillo en su dedo y cierra su mano muy fuerte, reviviendo con la mente el recuerdo profundo que hiere hasta quedar dormida.

Alguien encapuchado golpea con un bate constantemente, este se cae junto a un teléfono blanco quebrándose la antena y el florero de allí, se ven unas manos con una manilla roja tratando de protegerse…
Katherine despierta de su pesadilla que parecía que fuera ella la que estaba en ese momento.
Repara su mano muy alterada y ve que el anillo no está, mira al lado de su cama y descansa cuando lo ve, vuelve y lo toma con sus manos para trata de dormir.
—me pegaba con un bate una y otra vez, era una parte cerrada como nueva, igualita a la de Arnulfo.
En el colegio al día siguiente Katherine le cuenta la pesadilla a Lina.
—no digas eso ¡qué horror! Juangui y su madre se fueron, ya estas obsesionada.
— ¡te lo juro! Lina son los mismos muebles, el tipo se cae por eso el teléfono está roto, allí había un florero, todo estaba lleno de sangre alrededor pero de resto todo es lo mismo, las manos tenían la manilla que yo le regale para que las demás chicas desistieran de su intento de conquistarlo.
— ¡Kate me asustas!
Las dos chicas se dirigen al comando de policía.
— ¡Calma, calma niñas! ¿Qué es lo que sucede?
Casi impaciente el comisario pregunto.
Lina: es que queremos hablar con usted.
Comisario veto: pregunten lo que quieran ¡pero quiero orden! ¿Ok?
Katherine: ¿Qué paso con el padrastro de juangui?
Comisario veto: ¿Por qué, le ocurrió algo?
Katherine: ¡no! Usted estuvo allá ¿que encontró?
Comisario veto: ¡no entiendo que pretenden conmigo!
Katherine: ¡no entiende! Arnulfo es un malvado, él le hizo algo malo a juangui. Yo lo soñé.
Comisario veto: “si yo también” ¡muy graciosa! Arnulfo juega en el equipo de futbol de villa ancha, como sabes todos queremos que quede campeón, y mi deber era llevarlo al campo de futbol ¡ganamos! dos goles de Arnulfo ¡es un jugadorazo!
Escucha niña teresa dejo Arnulfo por otro hombre que vive en una gran metrópolis, déjalo en paz, es triste lo que está viviendo.
Las jóvenes se van de allí y en el camino ven al conserje caminar muy rápido, lo siguen hasta su casa que está muy retirada, el tipo entra y las jóvenes se disponen a mirar por la ventana. Ahí vive Mauricio y es golpeado violentamente por el conserje que resulto ser su padre, solo porque jugaba futbol, no era de gustarle a su padre que perdiera tiempo de esa forma.
Las jóvenes se marchan para su casa y en el trascurso Lina no para de reclamarle, la pena que siente es horrible, no le dirige la palabra a su amiga y se van sin despedirse cada una para su casa.
Katherine insatisfecha y deprimida no ve la hora de llegar a su casa. Cuando llega allí su padre albeiro esta con su madre alba luz esperándola en la sala, la reprende albeiro verbalmente diciendo: ¡inventar chismes puede lastimar a las personas física y mental! ¿Por qué haces esto? ¿Qué te pasa? ¡Soy tu padre! ¿No quieres hablar?
Pues el comisario llamo y comentó el hecho. Seri funesto para una persona que fue abandonada por su media naranja ser víctima de las malas lenguas, y no quiero que sea la de mi hija.

— ¡haa...! Vea pues ahora soy una lengüilarga, me voy para mi cuarto.
Muy molesta Katherine se hizo sentir.

Katherine vuelve a reparar el anillo, e inevitable lo introduce en su dedo y el sueño la vence.

Se ve que alguien quiere escapar, intenta correr, es el mismo tipo encapuchado con el bate, baja muy rápido las escaleras huyendo, la vos de una mujer se escucha, intente detener al encapuchado. El bate golpea el rostro brutalmente y despierta de inmediato Katherine sugestionada de nuevo.
Fue impresionante la pesadilla, era el rostro de la madre de juangui. Llorando no entiende lo que le pasa cuando de nuevo el celular suena apareciendo el nombre de juangui.
La joven de vuelve la llamada perdida y el correo de voz trunca su esperanza.

Un nuevo día, y sin ganas de ir al colegio es presionada por sus padres pero algo se le viene a la mente y más bien se apura.
Busca a Mauricio que de nuevo esta lleno de moretones en su rostro, quiere saber si le hizo algo malo a juangui.

— ¡yo no haría una cosa así! no le haría daño a juangui. Solo tenía rabia porque él te tiene y a mí me toca resignarme a perderte.
Cabizbajo le respondía a Katherine.

— ¡lo siento! ¿No eres un pelador callejero? tu padre te maltrata, perdóname por pensar mal de ti.
Dijo Katherine.

— ¡por favor no se lo digas a nadie! Se burlarían de mí, y me perderían el respeto.
Humildemente dijo Mauricio y Katherine de acuerdo estuvo.

Lina sigue sin hablarle a Katherine, la ignora y después de clases se va por otra calle Para no verle la cara.
Katherine vuelve a su casa, duerme y cuando despierta esta de noche, es: la 1:30am y el celular suena de nuevo, apurada Katherine contesta el teléfono esperando escuchar la voz de juangui, se desilusiona es la madre de Lina.

—qué pena despertarte a esta hora ¿dime por favor que Lina está contigo?
Preguntaba doña marina muy preocupada.

— ¿no ha llegado? Ella no acostumbra a quedarse tarde de la noche. Nosotras salimos del colegio y ella se fue para su casa, además Lina está enojada con migo.
Respondió intrigada Katherine.

— ¿dime la verdad Katherine? Mira la hora que es y no llega.
Con vos alterada e incrédula doña marina le insistía a Katherine.
Katherine: ¿Qué paso? Se lo juro doña Amanda ¡yo no juego así!


Doña Amanda: el comisario llamo, discutí con ella, se enojo y se fue furibunda, eran como las 5:00pm.


De repente un trueno estremece a Katherine dejando caer el celular, vuelve y lo encuentra con los relámpagos repetitivos. La batería salió disparada y esta cae cerca de un nochero donde se encuentra una ventana.
Katherine se agacha a coger su batería, cuando se pone de pie en ese preciso momento un relámpago deja ver la silueta de un hombre encapuchado con un gran cuchillo en su mano, seguido del trueno espantoso estremeciendo de terror a Katherine que la hace corre al cuarto de su padre. Albeiro malgeniado regaña a Katherine, ella le ruega que le crea, que hay alguien con un cuchillo afuera de la casa.
Esta casi por llover, hace frio y el viento sopla las hojas levantándolas por los aires. Albeiro y su esposa creen que su hija tuvo una pesadilla y la llevan fuera de la casa para que se percate de que todo está bien, que solo fue una pesadilla cuando unas marcas en el tronco atraen los ojos de albeiro, azarado llama a Katherine y a su esposa para que no se separe del. Deciden no entrar a la casa, el miedo es mucho y se sienten más seguros en la calle, cuando de repente unos ojos malevos reparan desde la cocina esperando la entrada de la familia.
Bajan una cuadra y voltean a la derecha, al frente se encuentran con el auto policía parqueado y al comisario veto guardando su arma cuando se dirige a la puerta de la casa de doña marina.
Albeiro cuando entraba escucho un golpe en la cajuela del baúl de la patrulla, esta venteando mucho y posiblemente fue una rama que cayó del árbol y sigue entrando.


albeiro: ¡comisario cuidado con el arma, la tiene desasegurada!

Veto: ¡gracias, que descuido de mi parte! ¿Qué hacen por acá tan tarde y pijamas?


—Arnulfo asecha con un cuchillo fuera de la casa.
Dijo con su voz temblorosa Katherine al comisario.


—volvemos a lo mismo niñita.
Con una vos desafiante respondió, no quiere escuchar más.

Alberiro: mi hija dice la verdad ¿¡no sé si es Arnulfo!? Pero si había alguien por fuera de la casa.


Veto: ¡es muy delicado lo que dices Katherine! Hablemos dentro de la casa de doña Amanda que se encuentra muy nerviosa porque su hija no aparece.

Doña Amanda tiene que esperar 48 horas para dala por desaparecida, pero el comisario le dijo que desde ese mismo momento la comenzaría a buscarla, que confiara en el.

El comisario lleva de nuevo a su morada a la familia asustada, los tranquiliza y el mismo revisa la casa, después los hace entrar, al rato se marcha el comisario y cierra la puerta. La luz se va y albeiro nota que solo fue en su casa porque la lámpara del vecino está encendida.
Albeiro mira por la ventana y el auto patrulla sigue allí afuera, pero el comisario aparece y enciende su auto patrulla perdiéndose de vista unas calles más adelante.

La situación es un poco caótica, la lluvia arrasa cuando de repente un sonido extraño hace reaccionar albeiro que esquiva un bate de beisbol dirigido con mucha agresividad, una y otra vez mientras Katherine y alba corren al piso de arriba.
Albeiro brinca por encima de la mesa, la cual se parte por el peso y provoca la caída de una silla quedando a merced del encauchado, pero una patada de albeiro en su entrepierna le hace soltar el bate.
Este corre de nuevo a la cocina, coge un cuchillo y se defiende, de repente algo rasguña su rostro, es el cuchillo del encapuchado, forcejean hasta la mesa rota de nuevo, se sienten sus alientos y albeiro alcanza a golpear la cara del desconocido, este da un paso hacia atrás por la fuerza del golpe y tropieza con una silla que estaba caída perdiendo su cuchillo. Sale corriendo y se le cae un celular.
La llamada al comisario es inminente, pero este no responde y arriba a las dos horas.
Katherine encuentra sin explicación el anillo después de que lo busco tanto en su cuarto, baja con su madre y se dan cuenta de que el celular es el de juangui. Muy nerviosas albeiro las lleva para la casa de doña Amanda.
Katherine se pone el anillo pero no puede dormir del miedo que siente y en el momento menos pensado queda dormida. Comienza a ver de nuevo el jardín púrpura, siente como es estrujada violentamente y todo comienza a verse oscuro. Katherine detalla un poco más la imagen y ve el rostro de Arnulfo, tiene una pala en sus manos y arroja tierra hasta volverse todo oscuro. Los oídos no aguantan una respiración agitada y desierta a Katherine.
Sin dudar la joven le dice a su padre que volvió a tener una pesadilla y veía unas heliconias púrpuras en el jardín de Arnulfo.
Albeiro no aguanta más y se dirige a la casa de Arnulfo. La casa esta toda a oscuras y la puerta entre abierta, este sigiloso entra pero es sorprendido con un cuchillo que entra en su abdomen, este alcanza a golpear descoordinado pero eficiente varias veces en la cara del encapuchado.
El violento encapuchado ataca de nuevo brutalmente con su cuchillo, se defiende albeiro, forcejean chocando contra las paredes y objetos tumbando la puerta del sótano, ruedan por las escaleras,
albeiro toma el cuchillo y ataca al desconocido pero este lo esquiva, albeiro pierde el equilibrio y va a dar contra una pared que se desloma dejando ver un calabozo. Lina esta allí amordazada, sollozando murmura sin poder hablar.
Albeiro realmente se fortalece y se llena de ira, se pone de pie de inmediato y le quiebra la mano al encapuchado que indefenso se rinde.
Albeiro le quita la capucha y comprueba que es Arnulfo, de repente suena un disparo que da en el cuello de Arnulfo, este cae al piso ahogándose en su propia sangre con la mirada perpleja de albeiro.


— ¡que incompetencia, maldito imbécil! Te dije cuidado con aparentar, bajo perfil, “¡pero no camioneta último modelo!” después de ser un mantenido arruinado. No importa de todas maneras los cabos sueltos desaparecerán y mi millón de dólares será acompañado de lo que no derrochaste en aparentar Arnulfo.
Muy segura de si dijo el comisario veto.


Pac, pac, suenan dos disparos más seguido de un tercero que llaga al hombro de albeiro, ya muy herido cae al suelo mirando como el comisario tambien cae lentamente muriendo hasta derrapar el suelo. Es doña Amanda que furiosa con el arma de su difunto esposo el coronel fikito termina con todo.
Lina es liberada y el abrazo no se hace esperar con su madre. Mal herido albeiro sale por la puerta que lleva al jardín. Algo brilla parece un anillo en un tallo, es el anillo de la madre de juangui.
Albeiro escarba un poco en la tierra y se encuentra con una mano ya en descomposición. La policía arriba y encuentra el cadáver de juangui junto a su madre, parece que fueron enterrados vivos.
Katherine llega y desconsolada por lo que ve abraza a su padre, no lo puede creer, fueron asesinados por Arnulfo y el comisario del pueblo.


j.c.n-22-octubre-2010

Texto agregado el 04-12-2010, y leído por 160 visitantes. (0 votos)


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