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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / Paulina en el paraíso de las mentiras

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que día tras día le dice a su madre.
Una noche paulina se acuesta a dormir, pero al despertar no se encuentra en su casa. Esta en medio de una llanura y al frente de ella aparece un inmenso portón, que al entrar paulina a ese lugar esta se cierra.
La jovencita se asusta, pero el paisaje que ve al frente parece un sueño lleno de fantasía, tan hermoso es que parece imperfecto.
En un instante una vos se pronuncia, paulina mira y esta dice que su nombre es isotiras y que este paraíso le pertenece.
Isotiras es un hombre, tiene un sombrero negro y le salen unas pronunciadas patillas, su rostro está cubierto de pétalos de rosa, las facciones de su rostro son largas y arrugadas y las uñas son espinas, es muy alto. Su cuerpo lo rodea un viento y por donde pasa provoca remolinos levantando hojas marchitas que están en el suelo.
Isotiras hablando con movimientos circulares de sus manos: bienvenida paulina a mi paraíso donde la verdad que se habla es mentira, y la mentira es verdad.
Paulina: no entiendo señor ¿y porque estoy acá?
Isotiras: debes estar tranquila, en el momento adecuado comprenderás. Sigue caminando por aquel sendero y elige por cuál de las dos desviaciones deseas escoger.
Paulina se encamino por el sendero, se encontró con las dos desviaciones, el que se dirige hacia la izquierda tiene un letrero que dice no avances por este camino, encontraras solo mentiras. El camino que se dirige hacia la derecha tiene un letrero en letras mayúsculas, adéntrate por este camino que solo verdades estarán dispuestas para tu destino.
Paulina escogió el camino de la derecha creyendo que las respuestas que quiere escuchar serán sacadas a la luz para volver a su casa.
La niña se encuentra con un árbol grande y colorido, los frutos que en él se encuentran se ven sabrosos y frescos, ese árbol abre sus ojos y comienza a mecer sus ramas.
El árbol colorido: no temas paulina, mis frutos de verdades te harán encontrar el camino de vuelta, cómelas y disfruta el sabor de la verdad.
Paulina come unos cuantos frutos y se empieza a sentir mal, su espíritu se siente engañado. La joven no ve bien su camino y cae a una charca llena de pantano, tres libélulas la rodean dejando una breve estela de calor y dejando anonadada a la joven de tal belleza, pero un olor repugnadle la sigue después de las estelas de calor.
Paulina intenta marcharse de allí, y 7 renacuajos se ponen de pie, cada uno diciendo una palabra o frase;1 pulina,2 la verdad,3 debes dirijirte,4 por toda esa gran malesa,5 y esperar la verdad,6 que el sol te acobige,7 y descubrirás la esperanza.
La niña se adentro por la inmensa maleza, mirando hacia el cielo esperando que los rayos del sol le calientes las manos, que están envueltas por fríos muy helados.
Las nubes oscuras acechan y la lluvia es pronunciada y constante.
Paulina no es capaz de detener sus lágrimas, y grita ¿Por qué me mienten todos? Detrás de unas grandes ramas sale un hombre normal, su nombre es Omar conocido como cepillo, en su vida rutinaria es el numero uno de las mentiras, tan poderosas eran que su espíritu termino convenciéndose de que eran verdad, y su enojo era tan notorio cuando las decía que era estar de acuerdo con él, o más se enojaba.
El termino convirtiéndose en una mentira y un elegido, para vivir eternamente en el paraíso. Omar le obsequia a paulina tres fresas jugosas que brillan.
Omar: niña come de estas fresas, que despertaras y no podrán mentirte más.
Paulina recibe las fresas y Omar desaparece en un suspiro, apareciendo de inmediato unas ramas que caminan apoyados a un bastón, de nombre la viejecita de ramas, muy enojada le reclama a paulina, que es una ladrona y le exige que devuelva sus jugosas fresas. Paulina se defiende diciendo que ella no las robo, que el mentiroso de Omar se las regalo.
La niña corre asustada del malgenio de la viejecita de ramas, y Omar no solo le faltaba el respeto a la verdad, también es un ladrón qué en momentos se convierte en una rata sin patas, que se arrastra por el suelo tratando de encontrar la verdad que en su corazón fue destruida por el mismo.
Paulina sigue corriendo, y un oso perezoso en la copa de un árbol le grita ¡corre, corre paulina que detrás de esas rocas perderás a la viejecita de ramas!
La niña corre hacia ese punto y brinca las rocas y cae de nuevo a otra charca hundiéndose en el, ella quiere salir de ahí, pero los peces la envuelven en un remolino impidiendo que salga a la superficie a respirar, pero de repente esta en otro sitio. Todo fue una ilusión isotiras se encuentra detrás de paulina, y esta le ruega que la deje salir del paraíso de las mentiras.
Isotiras; ¡paulina acompáñame que te mostrare una última verdad, y después tu decidirás si fue un sueño o realidad!
Paulina sigue a isotiras con sus piernas alargadas y sus pasos son muy pronunciados. Al frente se encuentran un inmenso televisor de pantalla liquida. Este se prende solo y desde allí sale una vos gruesa, como la de un militar.
Vos gruesa; por medio de mi nunca te van a mentir, los gobiernos nunca me utilizaran para desviar tu mirada, nunca intentaran atarte las manos, nunca desearan volverte como un robot programado de imágenes ,y ponerte como un estandarte de guerras y de sexo para que te sientas orgulloso de ti mismo. Son utilizados por medio de mi, los que desean mostrar la realidad, siempre habrá otro canal manipulado mas, para los que tienen la mente programada sigan siendo felices con su desorientada vida.
El isotiras rompió sus reglas, quiso mostrar la verdad a la niña, al fin y al cabo el es el dueño de su paraíso. Sin la televisión te sientes aburrido aprende a verla jovencita, no te dejes llevar por las influencias como cliente o escogido por una promoción que solo hace es apretar tuercas en tu mente.
Paulina es sumergida en un profundo sueño y de un momento a orto despierta en su cama muy agitada pero contenta de estar de nuevo en su casa.
Paulina; ¡hay que pesadilla, mama, mama! Perdóname por mentirte, no lo volveré hacer jamás.
Paulina le pide perdón a su madre y se dirige a pagar el televisor para poder hablar con su madre, porque siempre la ha visto como un maniquí frente a esa pantalla, y no se inmuta por nada a su alrededor.
El isotiras mira atreves de la ventana mientras se levantan las hojas secas del jardín, y está satisfecho porque la niña si aprendió la lección. Su paraíso de las mentiras estará dispuesto para todo aquél que quiera seguir profanado la verdad.
j.c.n 20 septiembre 2009

Texto agregado el 27-12-2009, y leído por 209 visitantes. (5 votos)


Lectores Opinan
2009-12-28 20:33:55 Es una excelente fábula. Te falta pulir cosas como la manera de escribir los diálogos y otras cosas pero eres el ejemplo de cómo escribir algo que atrae al lector. Te falta técnica pero eso lo conseguirás con el tiempo y leyendo. Tu trabajo es excelente en creatividad y tienes un talento natural. Te felicito. logan5
2009-12-28 18:15:38 la moraleja esta buena pero...no me gusto el relato. consu curtis
2009-12-28 17:34:43 Tienes una imaginacion portentosa, pero debes encausarla de mejor manera... Trabaja mas en el estilo. ¡Saludos! mauro22
2009-12-28 16:24:45 De todos los cuentos que he leído, este es especial. Saludos. jonathanc
 
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