La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / jcn / La princesita isabella y la caja de cartón

 Imprimir  Recomendar
  [C:429344]

Había una vez en un castillo de nombre la eterna primavera, donde la anfitriona del valle de fe de cuentos habita. Allí hay una caja de cartón de 1.20 de alta, y de ella proviene una magia de nunca acabar.
De esa caja salen notas musicales con pequeñas alas, las cuales vuelan estallando en un canto para la princesita isabella.
Canto:
Son tricolores las nubes que surgen de la caja, y
Tu princesita adorada, por la magia que eres,
Con tu vos entrelazada, y que obsequian palabras enredadas,
Que crean una dulce brisa que baña el valle de fe de cuentos,
En una primavera digna de olvidar lluvias pasadas…
Las notas musicales vuelven y se guardan en aquella caja de cartón. La princesita se acerca a ella y saca de allí unas acuarelas de colores, amarillo, azul, rojo y blanco, dibujando en una pared del castillo, una puerta de color amarilla donde hay mundos mágicos.
La princesita entro por esa puerta que ella misma dibujo, y de inmediato apareció un catel, un hombre muy alto con rostro de oso y alas muy grandes.
Catel: ¡princesita isabella debes ir al fin del mundo, que siguiendo ese pasillo entre esos bosques hermosos llegaras al punto indicado, y por ningún motivo princesita te debes desviar del camino que no sea el guiado por los bosques!
La princesita se encamino por el pasillo entre arboles, mucho después de estar caminando un camino a un costado y al otro y en uno de ellos hay deliciosos chocolates que invaden un aroma dulce, en ese instante aparece una adariposa, esta tiene cuerpo humano muy pequeño con poderes y alas de mariposa.
Adariposa: linda princesita no vayas a comer esos chocolates que puedes despertar al ufron, ese monstruo que no tiene ojos, flaco y de manos alargadas, uñas filudas y colmillos extravagantes.
La princesita se desvía por ese camino comiendo cada una de los chocolates que se encontraban allí. Al probar los chocolates despertó al ufron de un sueño profundo, y a este no la agradan los entrometidos y menos que se coman sus chocolates.
Ufron: princesita has comido de lo que me pertenece ¡te atrape! Y tendrás que ser mi esclava.
La princesita isabella corre sin mirar atrás, la adariposa le dice que se apresure y saque la acuarela de color rojo y pinte en el suelo un cuadro.
Continúa huyendo la princesita y el ufron detrás de ella, pero cuando pasa por encima del cuadro pintado de rojo, este se precipita en un hueco que la misma magia de la acuarela hace.
El profundo hueco no detiene al ufron y surge de allí con ira desmedida, la princesita isa bella no va mas opción que la decantarle al ufron.
Canta la princesita:
El tiempo sigue corriendo,
Y tu felicidad puede surgir.
Los rumbos del destino en el bosque
Van guiando a tu corazón
Hacia una sentida ilusión,
Ilusiones más grandes que la propia vida van por ti,
Con amor sigues sintiendo soledad,
Pero mil mariposas volaran,
Te Iluminaran la gran oscuridad que te rodea,
Para que puedas caminar y encontrar
Tu sueño al andar.
El ufron queda en un profundo sueño, donde le gusta estar. Trayendo chocolates de los sueños y regalándolos al bosque para que el aroma se convierta en primaveras, y no dejen que las hojas se marchiten de amargura.
Adariposa: ¡princesita me has dado un susto que no lo quisiera volver a sentir! Y por favor no vuelvas a desviarte del camino.
La princesita isabella sigue caminando por ese largo pasillo de arboles el cual tiene otro desvío al lado izquierdo con un letrero a la altura de la princesita. Aquel letrero tiene 9 cuadros e blanco formados uno al lado del otro.
De repente sale un milo serrando la entrada donde están los 9 cuadros, el milo es un hombre de gris y mente en blanco, sin sentimientos y un profundo ego de no dejar vivir lo escrito en recuerdos silenciosos, haciendo desvanecer descubrimientos de colores.
Milo: princesita isabella hablemos en susurros, porque mis razones no son coloridas y si no pintas los 9 cuadros antes de que yo cuente hasta tres, serás convertida en blanco y negro por dos eternidades.
Antes de que milo contara el número dos, los 9 cuadros no solo estaban pintados sino también dibujados, el milo se encuentra atónito porque nadie había logrado pintarlos en ese tiempo predicado.
Milo está enojado porque sus cuadros ya no son blancos, y lo único opaco en el bosque es el.
Princesita isabella: no te preocupes milo que en muy poco tiempo tendrás un colorido espíritu y un cuerpo unificado por mis canciones.
La princesita invita a una variedad de animales de ese bosque a cantar con mucha alegría y confianza para el milo.
Cantan los animales del bosque:
La alegría brilla como las estrellas
Y cuando las pequeñas abejas,
Vuelen a tu alrededor, todo se convertirá en color,
Y las telarañas atraparan la miel de tu corazón,
Y los rocíos de esos vientos pronunciados,
Te harán tan fuerte en el instante que decidas cambiar.
El milo se ha vuelto colorido, y las tenciones de estar sin color no dan espacio para el dolor.
La princesita ha viajado por los confines del mundo, y ha llegado a un camino donde se observan las estrellas y casi se pueden acariciar con las manos.
Las estrellas fugases saludan a la princesita, pasando por el lado de ella y pidiendo una canción para crear una formación, que entre acuarelas mezcladas por las manos de la niña nacen notas musicales, convirtiéndose en maravillosas canciones para ese universo que brilla las noches del valle de fe de cuentos.
Canta la princesita isabella:
Bailar y cantar es volar
Entre estrellas que irradian calor.
Buscare un jardín para regarlo,
Y que de allí crezca la felicidad, abrazado con la eternidad,
Para que las estrellas iluminen un camino de ilusión,
Entre pétalos blancos
Que nos mostraran huellas de amor.
La princesita isabella después de cantar, coge otra acuarela y dibuja un cuadro grande en el aire y la princesita se interna en él, y se transporta al cuarto de su castillo saliendo de la caja de cartón muy cansada, se acuesta en su cuna. Desde el cielo las nubes hacen un juego espectacular entre ellas, y cuando chocan entre sí, sale una vos cantando solo para los oídos de la princesita isabella.
La vos canta:
A rurrú mi bella, mí dulce princesita,
Cierra tus ojitos, mi ilusión divina.
Duérmete mi hija, para que descanses
Y cuando te levantes brilles para el valle,
Duérmete mi bella entre mis brazos,
Acurruja dita sintiendo los latidos de mi corazón.
Que tus dulces sueños abunden en la realidad
Caminando en los aires y bajando a la tierra
Para sembrar rosas y regalar sus delicados pétalos.
La princesita se quedo dormidita y aquella voz se alejo de ella, y se introdujo en la caja de cartón con las acuarelas, y el horizonte de muchos colores se vistió.
j.c.n-junio-2009


Texto agregado el 01-11-2009, y leído por 229 visitantes. (0 votos)


Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]