La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / MCS / DESPUES DE OCTUBRE

 Imprimir  Recomendar
  [C:374683]

DESPUES DE OCTUBRE


Cuando divisamos la muchedumbre no lo podíamos creer. Los centinelas miraban absortos tras los largavistas. Apostados sobre los techos de los automóviles apilados, cada dos metros cubrían la avenida General Paz. Un límite ficticio que desapareció como tantas otras cosas.
Venían avanzando de a miles del lado de provincia. Sabíamos que tarde o temprano, sucedería. Era una repetición de ocurrido en todas las grandes ciudades que colapsaron después de Octubre. Casi un calco.

-¡Ya vienen! gritaron los centinelas de varios puestos.
- No disparen hasta tenerlos cerca. ordenó Don Julián un veterano de la guerra de Malvinas, que comandaba a los vecinos de Devoto. Hay que crearle pánico, dijo.

Del otro lado se escuchaban tambores y cánticos amenazantes. Las pancartas iban por delante ordenado las columnas, con los viejos colores de partidos políticos que ya no existían. Los primeros -que parecían mejor alimentados- llevaban las armas sobre sus hombros, lo que hacía prever que no esperaban encontrar una fuerte resistencia.
Atrás los seguían miles de carros improvisados de cartoneros y, chicos descalzos empujando changos de supermercado y algunos pocos automóviles que le servían de logística. Nos preguntamos dónde pudieron conseguir nafta porque nosotros hacia meses que no teníamos una gota.
Pero venían famélicos y golpeados, con las ropas hechas harapos.
Todo me pasó por la mente en un solo minuto.
Luego que cayeron las bolsas de todo el mundo en el fatídico mes de octubre del 2008, la economía mundial se desplomó en pocos meses. Pronto las fábricas pararon, cesó el comercio de todo tipo y la gente se quedó sin trabajo.
Por unos meses los gobiernos creyeron paliar la crisis inyectando dinero, nacionalizando bancos, tomando medidas en conjunto, pero ya no había vuelta atrás.
Y ocurrió lo del virus. Un simple virus mutante que se recombino y de los animales paso al hombre. Y el ser humano lo disemino por todas las grandes ciudades. Una gripe, un simple resfriado que empezó con la gripe aviar, siguió con los cerdos y termino con los perros, mató a millones en menos de un año.
Pronto no hubo que nada que comprar. Ya no se sembraba y la comida fue lo primero en escasear.
Las grandes ciudades cayeron primero. Saqueos y matanzas a manos de bandas armadas que arrasaban con todo lo que tenía algo de valor: combustibles, alimentos y agua.
La humanidad empezaba a mostrar su lado más oscuro. Aquellos que consiguieron armas y remedios comenzaron a organizarse para combatir con las fuerzas regulares, que comenzaron a acuartelarse en ciudades menores

Todo pasa en octubre...dijo Don Julián ajustando la mira. Fijáte que en octubre siempre hubo despelotes mundiales como el descubrimiento de América, la revolución bolchevique o la guerra civil española.
Hasta nosotros tuvimos nuestro 17 de octubre... recordó

Después del colapso mundial Los gobiernos se desplomaron y fue entonces cuando los terroristas aprovecharon la ocasión tan esperada por años.
El emblema de las Torres Gemelas y la preparación en las guerras del Golfo, los hacía aptos para pelear en cualquier terreno.
Al no tener contención se desparramaron por el mundo, principalmente por Europa.
Nadie esperó que cuando ya no existirían la electricidad y las comunicaciones modernas desaparecieran, ellos habían desarrollado toda una red de telégrafos y que se comunicaban con un nuevo código Morse.
En nuestro país los terroristas vinieron desde la triple frontera. Tuvieron éxitos parciales en la mesopotamia, pero no calcularon el obstáculo del río Paraná. Derribados los puentes del túnel subfluvial y de Zarate brazo largo, solo les quedó avanzar en barcos. Lo que los hizo blanco fácil de eliminar.
Lo nuestro en realidad fue mucho más casero y argentino: nos peleamos entre nosotros.
Las provincias se disgregaron y empezó una lucha por salvar el cuero propio a cualquier costo. Los militares y todo aquellos que tuviesen un arma fueron proclives a ejercer liderazgo e impartir justicia de acuerdo a su mejor parecer. Muchos odios y rencores no tardaron en aparecer y nos enfrentamos con una saña indescriptible.
Villa Devoto fue siempre un barrio tranquilo, ameno, de casas bajas y arboladas. No tardamos en unirnos y bloqueamos todos los accesos. Contábamos con un hospital y una gran huerta natural en Agronomía que cuidábamos como la vida misma.
Creamos también una especie de fuerte para las armas en la vieja cárcel.
Las vías de los ferrocarriles nos sirvieron para el transporte, en zorras manuales, para el acopio de agua y comida que capturábamos de barrios vecinos.
Concebimos un gobierno comunal, basado en la igualdad de condiciones: todos teníamos una tarea, todos compartíamos los bienes. Mantuvimos nuestras casas en la medida que se ocuparan todas las habitaciones, porque muchas habías sido destruidas.
El centro de reunión fue la plaza Arenales y se improvisó un gobierno con representantes de cada manzana en la Biblioteca. Se los llamó los manzaneros, en total unos doscientos hombres y mujeres que mantuvieron lo mejor podían el orden, no siempre con la mejor justicia.
Al principio aceptamos gente de otros barrios pero luego tuvimos que endurecernos y por último empezar a luchar para poder sobrevivir. Por lo que sabemos somos él ultimo barrio organizado de lo que fue alguna vez la Capital de Buenos Aires.
La frontera fue entonces Chorroarín con el puente de la avenida San Martín, incluyendo los predios de Agronomía y Veterinaria, la Avenida Beiró y la Gral. Paz, que nos sirvió de muro para soportar los embates de las bandas que llegaban desde la provincia.
Por lo menos hasta ese día.
Ya se sentían rumores que una gran horda venía desde el oeste arrasando todo a su paso.
Ahora estaban ante nuestros ojos. Y nos causaban temor. Eran ellos o nosotros.
Cuando comenzamos a tirar se armó un gran alboroto. Respondieron enseguida pero demostrando poco poder de fuego. Solo unos morteros antiguos nos hicieron algún daño. No tenían tantas armas como pensábamos. Es más, cuando explotaron los vagones del ferrocarril Urquiza que habíamos preparado con la poca dinamita que teníamos, huyeron despavoridos rumbo al oeste. No los perseguimos. Ya se había votado.

- Se van gritaron los centinelas.
- Paren de tirar, ahorren balas, porque ya van a volver, dijo Don Julián.
Y así fue como terminó aquella primera batalla, hoy recordada como la de Moscóni y Gral. Paz. Solo el comienzo de una serie de luchas, casi escaramuzas con respecto a todo lo que vino después.
Después de Octubre todo había cambiado.
Pero esas cuestiones quizás las cuente mas adelante, en este diario que tiene una única finalidad: recordar.

Marcelo Suárez, verano del 2010

Texto agregado el 10-10-2008, y leído por 260 visitantes. (24 votos)


Lectores Opinan
2009-05-13 02:30:29 Buen relato de lo que podría pasar. Bien podría ser un sueño del futuro. Te felicito por tu sentido de crítica social y por la fluidez del relato. Mis 5* campana
2009-05-12 04:25:34 Cuantos recuerdos porque describes muy bien mi barrio, mis alrededores... Ojala uno no debiera pensar en esa visón como una posible realidad a corto plazo... Esperemos que no se cumpla... beTsyhaab
2009-05-09 18:48:41 hum si, me mantuvo atento en cada parrafo, muy buena las descripciones, ymuy buena las imagenes, el relato en si nos lleva por lugares que casi no conocemos. dejo mis ***** buen texto, saludos. anggelbueno
2009-01-31 02:38:20 Todo el mundo sabe que Villa Ortúzar es el centro del sistema solar, excepto los chinos que ponen supermercados en todos lados. No haga caso al hijo de puta del negroviejo. guy
2009-01-13 15:04:09 Aquí en Caballito estamos reforzando las fronteras de Avenida La Plata y Donato Alvarez pero tenemos la desventaja que somos el centro geográfico de la ciudad. Estamos rodeados. Muy buen relato, personalmente opino que un día ocurrirà. ***** negroviejo
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]