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Inicio / Cuenteros Locales / NELSONMORE / ROSAS Y POEMAS EN SAN VALENTIN

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Cuando Alma salió de la Academia sabía resolver ecuaciones de segundo y tercer grado con dos y más incógnitas. Resolvía sin dificultad todos los casos de factorización y los problemas donde se calculaba la velocidad inicial y la velocidad final. En el campo de la Filosofía se enfrentaba con cualquiera cuando se trataba de discutir sobre el Ser y la Nada. También recordaba con exactitud los hechos más importantes de la Historia Universal con sus respectivas fechas y las causas que los produjeron.

Alma no sabía que en los Estados Unidos eso era muy poco o nada cuando hay que sobrevivir. En el país de los rascacielos y el Tío Sam, Alma desempeñó mil oficios y todos de poca monta, pero la intención de fundar su propia empresa la llevó a ensayar más de una estrategia, todas equivocadas. Sólo cuando sus compañeros de estudio le enviaron una novedosa mercancía la idea empezó a tomar forma.

Alma tenía ánimo, deseo, voluntad y sacrificio, pero qué podía hacer si hacía falta que alguien moviera la varita mágica y pronunciara el !Abrete Sésamo! para que todo se abriera. Cómo podia hacer realidad el sueño de ser la propietaria de una librería y una floristería si solo tenía sueños, sueños y más sueños. Y fueron los sueños y el amor a la poesía quienes la llevarfon a conseguir sus propósitos.

No sin muchas dificultades recibió los diez mil pañuelos blancos que sus amigos le enviaron desde Colombia para que en ellos escribiera sus sueños.
En cada pañuelo escribió cuatro versos y unos puntos suspensivos y así se lanzó a la calle en el día de San Valentín, sin más armas que su propia lengua y sus telas sagradas que en el mejor de los casos recibirá un caudal de mocos. Y es que el amor es un asunto del olfato. Olfateó aquí y allá y más allá y al menos por ahí no olfateó el amor.

Alma tenía la certeza de que si fracasaba en los negocios no iba a fracasar en la poesía, enseguida se fué para otro condado. En el Día de San Valentín los enamorados prefieren las rosas rojas mas no los pañuelos blancos, pero estos pañuelos no eran unos pañuelos comunes, eran blancos y en ellos había escrito cuatro versos y unos puntos suspensivos, todo esto escrito con tinta indeleble.

Las vendedoras de rosas se burlaban al verla tan ridícula ofreciendo unas telas tan burdas, burdas pero no desechables. ¿Cómo podría tener éxito Alma en ésta empresa si desconocía las técnicas de venta y las reglas de la métrica? Lo único cierto es que no estaba dispuesta al fracaso rotundo. Más por la táctica y estrategia se asoció con una vendedora de rosas y en ese mismo lugar unieron inteligencias y mercancías. Después de vendido el ramo de rosas, ella les recitaba y les vendía el pañuelo para que el regalo fuera completo.

Un cliente inquisidor preguntó:
-¿Para qué sirve el pañuelo al lado de las rosas?
Y ella respondió:
-Para amarrar las flores.
-Y después de desamarrar las flores ¿Para qué el pañuelo?- volvió a prenguntar el cliente.
Y Alma de nuevo le respondió
-El pañuelo tiene escrito un poema que está inconcluso, para que tú lo termines de escribir con los versos de amor que les quieras regalar a tu amada.
Este pañuelo, por ejemplo, mira lo que dice:
Una rosa en tu mano
indica que mi corazón palpita más de prisa
Este pañuelo, blancura violada
Por mi pluma...

Este último punto, no es un punto suspensivo, es un punto seguido para tí, para que escribas el dictado del alma.
Y el cliente confundido por la propuesta que le acababan de hacer dijo:
-Pero yo no tengo el don de la palabra para continuar ese poema. Y Alma le explicó:
-Escribe tu mejores o peores momentos, déjate llevar por la corriente plácida y tempestuosa del lenguaje amoroso. Y el cliente enamorado escribió:

Los pétalos de las rosas
Son el perfume
De hermosas tardes muy lejanas
Ahora recordadas sobre ésta página arrugada.

Después de escribir los versos que le correpondían, el cliente volvió a escribir los puntos suspensivos y trató de devolverle el pañuelo a Alma, pero ella no aceptaba devoluciones, ni cambio de mercancía. No podía aceptar ya que era la primera venta que realizaba; además el cliente ya había dejado sus huellas, sus versos y su alma en el pañuelo. Alma se acordó cuando compraba calzones, despues que se los llevaba a casa, jamás los podía cambiar. ¿Cómo le iban a cambiar si al ponérselos así fuera por un instante en ellos dejaba su intimidad y esencia de mujer? Los electrodomésticos sí se los cambiaban, éstos sí tenían garantía.

El cliente siguió su camino con el regalo para su amada y la vendedora de rosas y pañuelos siguió vendiendo. El gerente de un banco se acercó donde Alma, le pareció novedoso e interesante aquello que ofrecía y como no quería pasar inadvertido en el Día de San Valentín, compró el regalo. Este cliente no era como el anterior. No hubo necesidad de explicarle nada. Él supo cuál era la intención de Alma. El gerente desamarró las flores, desarrugó el pañuelo y leyó los versos siguientes:

Cuando me buscabas en la tierra
Yo estaba en el aire
Y cuando me buscabas en el aire
Yo estaba en el agua...

Sin que Alma le dijera nada, continuó el poema:

Ya no te busco
En los cuatro elementos esenciales de la vida
Ahora te busco en la noche
En los caminos tenebrosos de la poesía...

Luego de escribir los versos y los puntos suspensivos le agradeció a Alma, y con las flores, los versos y el pañuelo se fué a buscar a su amada. Aquella que tenga las llaves de la noche y lo guíe por los difíciles caminos de la vida y sea la despositaria de su poesía.

¿Quién lo podía creer? Nadie lo va a creer, pero era cierto. un gerente de un banco, inmerso en la creación colectiva y seducido por el ingenio de Alma.

Luego vino un miembro del Parlamento. Pagó el regalo, desamarró el pañuelo y éste se convirtió en la página más llena de incertidumbre.

Cuando sientas que el amor se va
Aléjate unos kilómetros más
Olvídate de todos los recuerdos, hasta de tu nombre
Házte llamar nadie y no esperes a nadie...

El poema fué ideal para ese cliente, pues pasaba por una gran crisis afectiva. El parlamentario tomó la pluma y se desbordó sobre el pañuelo:

No vaya a ser que termines
Con el corazón sangrante
Sin alas, sin sueños, y con el reloj
Girando a la inversa...

La segunda estrofa encajó con la primera, ahora faltaba saber qué hacer cuando regrese el amor. Yo creo que se debe sopesar bien la balanza y si el equilibrio persiste hay que romperlo con cualquier lastre. En seguida hay que internarse en el bosque.
Entre hoja y hoja buscar la claridad. Debemos regocijarnos por estar con los animales, hay que sentir su ternura y su fiereza. Por el amor no hay que preocuparse, seguramente estará acechándonos cerca de las arenas movedizas.

Como si el regalo truviera cierto magnetismo vinieron luego los pobres y ricos, los sabios y los ignorantes, los deportistas y los artistas, los que estaban a punto de deportar y los de lugares lejanos. Los únicos que no vinieron fueron los muertos, pero los muertos siguieron respirando el perfume de las rosas debajo de sus tumbas, un pañuelo negro les cubría los ojos y Alma siguió vendiendo, vendió tanto que sólo le faltaba por vender un pañuelo y un ramo de rosas. Como quería también participar en el ejercicio de creación colectiva, desamarró el pañuelo y dió curso a su lengua, éste era el único pañuelo que no tenía escritos los cuatro versos y los puntos suspensivos.

El mejor regalo para ti
Es este pañuelo y mi fantasma
Así podré correr las cortinas de tu alma
Y echar sal sobre tu leche
Me escurriré en tu cuerpo
Y ordenaré tus sueños y pensamientos
Me meteré debajo de tu cama
Y en lo profundo del armario.
Dentro de poco te quitaré mi fantasma
Y te pediré el tuyo.
No olvides que soy una dama andante
Y que estoy preparada para el amor
La guerra y la muerte.

Alma terminó de escribir, puso punto final a sus palabras, y se marchó hacia la oficina de correo más cercana para despachar a Colombia ese novedoso regalo. A vuelta de correo iba a esperar la respuesta y el fantasma del hombre que amaba.

Si hay justicia Alma debería aparecer en el libro de los Records Guinnes, pues poner a escribir y a comprar pañuelos a estos gringos que tanto han inventado, desde la comida chatarra hasta los pañuelos desechables y los celulares desechables y por poco vuelven desechable hasta el amor. Esos gringos tan exactos y tan fríos a la hora de calcular, tan enamorados de la patria. Esos gringos que han llevado Coca-Cola a la aldea más miserable y la bandera de los Estados Unidos hasta la luna.

Alma la reina de las ventas y las estrategias logró vender los diez mil pañuelos blancos. Mucho tiempo después de San Valentín Alma comenzó su vida de empresaria. Con el dinero ganado montó una librería donde sólo se venden libros de poesía y una floristería donde sólo se venden rosas, las más hermosas. las más valiosas y las más delicadas.

El Día de San Valentín no pasó al olvido, todos conservan aún el regalo, las rosas están secas y amarradas con el pañuelo. Otro día de San Valentín está por llegar y los amigos de Alma ahora no le envían pañuelos sino rosas y poemas para refrescar el amor.

Santiago de Cali, 29 de Marzo de 2.006

Texto agregado el 07-08-2008, y leído por 825 visitantes. (5 votos)


Lectores Opinan
2014-06-01 21:03:44 Excelente relato que levanta el espíritu, diferente a otro que acabo de leer. Eres multifacético, pero en todos los casos, impecable al escribir, que es lo que más aprecio. Enhorabuena! Clorinda
2011-12-14 23:39:29 he aquí un punto importante, muchas veces las personas desprecian nuestra propia cultura pensando que la norteamericana es superior, cuando realmente debemos de enorgullecernos de lo que tenemos...me encantó....saludos lunairreal
2011-10-22 17:46:58 La lectura de este cuento logró abstraerme y me llevó al país de los sueños y las fantasías. Me gustaron las estrofas de esta poesía: "Cuando me buscabas en la tierra Yo estaba en el aire Y cuando me buscabas en el aire Yo estaba en el agua... Ya no te busco En los cuatro elementos esenciales de la vida Ahora te busco en la noche En los caminos tenebrosos de la poesía..." 5* Susana compromiso
2010-11-05 18:58:23 maravilloso cuento claro si es escrito por un niño de 5 años... alma_gemela
2008-08-30 21:36:10 Maravilloso cuento con un lenguaje sencillo y un final positivo y un mensaje profundo. No es fácil lograr tal combinación. Parece uno de los scripts del Hollywood de los años cuarenta, con Capra, Huston y otros gigantes del género. Enhorabuena, Nelsonmore, y gracias por un relato refrescante y fácil de leer, donde no sobra ni falta nada. CHICHIKOV
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