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Inicio / Cuenteros Locales / jornuco / Armando recuerdos (LNHC)

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No sé porque, pero anoche no podía dormir, quizás por la película de vampiros que estuve viendo tarde en la noche y cuando se fue la energía eléctrica la película estaba en el momento más emocionante dejándome con una profunda intriga y sumergido en el espeso suspenso.

Cuando me quedé a oscura lo tomé lo más normal porque ya estaba acostumbrado al déficit energético de mi querida patria, el cual se arrastraba desde varias décadas atrás, claro, al momento de escribir estas líneas estaba insoportable, sin embargo la corrupción de los diferentes gobiernos se había llevado entre las garras posibles soluciones a las cuales le habían destinados millones de dólares y los resultados nunca se veían, de lo contrario siempre empeoraba como si fuese un barril sin fondo el cual se tragaba todo lo que le echaban sin importar la cantidad.

En medio de la espesa oscuridad decidí irme a la cama aunque no tenía nada de sueño y decidí trasladarme con mucho cuidado a mi habitación rozando mi mano en la pared, estuve caminando con mucha precaución para no caer al suelo por algún obstáculo, lo primero que encontré fue un hueco que correspondía a la puerta de la primera habitación y seguí la marcha lentamente, luego toque el espejo que estaba postrado en una pared corta hasta que encontré el hueco de la puerta de mi habitación, continué con mucho cuidado hasta acercarme a la cama, aún no veía nada la oscuridad era persistente, tanto que al caminar me sentía como si estuviera en el espíritu, como si estuviera sin cuerpo, sin ojos, deambulando en el espacio y en el tiempo, no veía ni la palma de mis manos y hasta sentí lastimas por los ciegos de nacimientos que lo han cohibido de tantas bellezas que el planeta ofrece, sin embargo los que tenemos la facultad de ver las grandes obras que ha hecho un Dios maravilloso la mayoría no valoramos ese gran don que Dios nos ha obsequiado.

Cuando por fin toqué con la rodilla la cama en mi habitación, de inmediato tomé el mosquitero y lo levanté cuidadosamente para no despertar a mi querida esposa que dormía, en ese momento recordé que el mosquitero lo había comprado en el mercado de las pulgas a una amiga que es madre de un buen amigo.
Sigiloso me acosté al lado de mi esposa, durante un gran tiempo estuve dando vuelta en la cama sin poder pegar los ojos, de repente me llegó a la memoria los primeros episodios cuando comencé a asistir al Grupo Ecologista Tinglar, fueron momentos que marcaron mi vida, recordé aquellas maravillosas excursiones que se hacían con frecuencias, donde adquirí nuevos conocimientos ecológicos que me satisfacían, nuevos amigos con conceptos diferentes, fueron tiempos muy hermosos, también pensé en aquel hombre blanco, de estatura media y de pelo lacio oscuro, fue el primer extranjero en pertenecer al Grupo Tinglar, lo recordé con mucho agrado, era un hombre muy simpático, divertido, emprendedor, un hombre que le gustaba vivir al máximo sin romper las reglas de la sociedad, se divertía sanamente visitando diferente lugares del país, disfrutaba plenamente de la naturaleza, se veía un hombre sumamente agradecido de la vida que Dios le había entregado, tenia una linda familia con una esposa muy inteligente y dos niños, eran de nacionalidad chilena y tenían en el país varios años.

Recuerdo de una manera especial una excursión que se hizo al Parque Nacional Los Haitises que es parte de una región montañosa que lleva el mismo nombre la cual tiene una superficie de 1,200 km² y está ubicada en el noreste de la Republica Dominicana, al sur de la bahía de Samana.

El relieve del área esta caracterizado por un conjunto de colinas o mogotes, cuyas alturas oscilan entre 200 y 300 metros, alcanzando una altura máxima cerca de los 485 metros sobre el nivel del mar.

Entre los árboles abundantes se destacan el Cedro, Ceiba, Caoba, Copey, Cabirma Santa. Entre la avifauna de este Parque Nacional podemos citar el Pelicano, Tijereta, Gallito de Agua, Garza Azul, Cotorra, Aura Tiñosa, Lechuza y Perico.

Tiene un impresionante sistema de cavernas que contienen pictografías y petroglifos precolombinos. Recuerdo que disfrutamos casi de todo esto y en un solo día, fue algo increíble, un día inolvidable. Recuerdo también cuando Isidro, Rafael, Ludi, Yoly, Irazu y yo desamarramos una yola que estaba en un viejo puerto de madera carcomida por el tiempo y sin que ningunos supiéramos remar nos fuimos mar a dentro, no aprendimos a remar sino que una corriente marina nos alejó de la costa rápidamente llevándonos a aguas muy profundas.

Estábamos todos muy asustados, en especial la hermosa Irazu quien viajaba por primera vez con nosotros en una excursión y por poco hacía virar la embarcación cuando se puso de pies repentinamente.

El agua cristalina se veía muy profundas, donde no se veía el fondo y por lo menos yo no sabia nadar; luego en el afán de regresar a la playa nos pusimos a remar inútilmente, hasta que se nos cansaron los brazos, en ese mismo afán fue que Isidro me dio tremendo remazo en plena cabeza que casi caigo al agua, ¡aun recuerdo ese tremendo dolor!, pero ya cuando estábamos desahuciados y hasta haciendo planes de vivir todos en una isla desierta, de esas que siempre aparece en las películas de náufragos, pero se cayeron rápidamente esos planes, porque recuerdo y con mucha alegría por cierto, cuando apareció en escena nuestro querido amigo chileno junto a otros miembros del Grupo Tinglar que también acudieron a nosotros en un bote de motor fuera de borda, en ese momento fue en realidad que conocí una mano amiga y salvadora que nos rescató con tanto entusiasmo, fue la mano más oportuna que jamás había visto en toda mi vida, fue algo que quedó grabado en mi memoria para siempre, marcando la historia de mi vida.

Recuerdo también cuando visitamos algunas cavernas del lugar, algo sumamente impresionante, pudimos entrar en contacto con otra civilización que ya no existe, pero que dejaron sus huellas claramente marcadas, diciéndonos que ellos estuvieron allí mucho antes que nosotros, sinceramente fue algo fabuloso, recuerdo también la hermosa exhibición que nos mostró el Pelicano, primeramente con su impresionante descenso a toda velocidad donde se sumergía en el agua rápidamente capturando un pez y luego mostrándonos de cómo viven las aves marinas en aquella zona tan hermosa y con su pico muy largo y ancho y una membrana grande en la mandíbula inferior que le sirve de bolsa para depositar alimento, nos acompañó casi en todo el recorrido.

También recuerdo el impresionante vuelo a gran altura de La Tijereta, su elegancia sin igual en el alto cielo, dejándonos a todos sin hablas y sin comentarios. Como olvidar el majestuoso desfile de los pericos y las cotorras, decorando el cielo con sus hermosos colores, dando a la vez un concierto con canciones inéditas que simplemente fue encantador. También recuerdo el Copey un árbol gutifero que produce una gomorresina medicinal, también la Ceiba que como árbol es una verdadera escultura natural, ¿y como olvidar la Caoba?, cuya flor es la flor nacional de nuestro país.

En ese viaje, no se me olvida que antes de entrar al parque estuvimos en el pueblo de Sabana de la Mar, allí acostumbraban anunciar la llegada de los visitantes, lo hacían por un megáfono potentísimo que estaba colocado a una altura como de diez metros y el sonido se escuchaba casi en todo el pueblo, allí estuvimos la noche anterior al día que entramos en Los Haitises, recuerdo también que allí fue donde observé por primera vez con detención a la joven llamada Irazu, que dicho sea de paso era una de las mujeres más hermosa que yo había visto hasta ese momento y aunque no la había tratado resultó ser una buena amiga. No se me puede olvidar que desde Sabana de la Mar fue que le informe a mi madre que iba para dicho lugar y ¡gracias a Dios!, que ella sin saber de donde yo la llamaba me concedió dicho permiso. No se me olvida que el chileno fue uno de los que más disfrutó tan maravilloso viaje e inyectó energía positiva al grupo que andaba, él era fabuloso y sumamente impresionante, siempre estaba alegre y dispuesto a pasar un buen momento compartiendo con todos su natural sonrisa que nunca la dejaba, el era un ser humano ejemplar, un verdadero pacificador, un hombre laborioso, en si una especie en extinción, quizás como el Tinglar (la tortuga marina mas grande del planeta), así también como los hombres que son como nuestro amigo chileno.

Pero… recuerdo con mucha tristeza, cuando en el 1991 se nos anunció a todos los miembros del grupo ecologista Tinglar, que Armando (así se llamaba el chileno) retornaría a su patria natal, a la tierra de los andes, para allí residir con su familia para siempre, fue algo que aun no me gusta recordar, porque lo queríamos muchísimo, porque él se dio a querer en demasía, porque ya no era chileno para nosotros sino un dominicano mas y así lo sentíamos todos, pero a pesar de esos sentimientos se tenía que marchar y lo tenía que hacer en breve tiempo, aunque todos nos opusiéramos, así es la ley de la vida totalmente arbitraria.

Pero con mucho más tristeza aun, recuerdo aquel día 17 de noviembre del 1991, día inolvidable para mi, cuando definitivamente se marchaba del país nuestro querido hermano y amigo Armando, y que Rafael y yo no pudimos acompañarlo al aeropuerto internacional de las América para despedirlo desde allí junto con otros miembros del Grupo Ecologista Tinglar, que si pudieron ir en aquel minibús blanco que aun está grabado en mi mente, Rafael y yo no pudimos ir porque teníamos que entrar a un nuevo trabajo el cual lo habíamos conseguido en esos días y como en nuestro país siempre ha habido mucha dificultad para conseguir trabajo, por esa sencilla razón nos tuvimos que ausentar pero eso nos dolió mucho, eso en realidad nos partió el alma, porque de corazón queríamos estar allí para ver por lo menos otra sonrisa de nuestro gran amigo, esos son recuerdos muy tristes en mi vida pero aun así no logro olvidarlos.

La partida de Armando fue triste y muy dolorosa para todos los miembros del Grupo Ecologista Tinglar, Inc., pero quedó una gran esperanza en nuestras vidas, la de que el grupo se iba expandir hacia otras fronteras e hicimos muchísimos planes en ese sentido, incluso junto al propio chileno tiempo antes de viajar a su país, y los planes consistían en tener allá en Chile una filiar del Grupo Ecologista Tinglar, Inc.; ¡si señor!, allá en la patria de los Allende, pero no sé que fue lo que sucedió pero las cosas no salieron tal como lo habíamos planeado, lo cierto fue que al poco tiempo de Armando irse del país perdimos el contacto por completo con él y su familia, y luego se nos hicieron totalmente imposibles ejecutar los planes de expandir al grupo para América del Sur, que más que planes de expansión era una estrategia de parte de nosotros para no separarnos de aquel gran amigo y hermano al cual no queríamos perder, pero transcurrió el tiempo y nosotros ansioso de saber algo de nuestro querido amigo y hermano Armando, fueron meses o quizás años de angustias, de agonías y de sed por saber lo mas mínimo de nuestro amigo, pero nada, no había rastro de él, no había forma de comunicarse con él, aparentemente había cambiado de ciudad o de dirección, todo era imposible en relación a tener noticias del chileno.

PRIMER FINAL:
Hasta que un día por fin tuvimos noticias de él, no recuerdo en sí como se logró la comunicación, pero lo cierto fue que conseguimos hablar con alguien relacionado al chileno y luego pudimos hablar con la esposa de nuestro inolvidable hermano, fue difícil lograr esa comunicación, pero nuevamente habíamos capturado esa hermosa relación que tanto anhelábamos, porque era una amistad que atravesaba fronteras, pero la alegría no permaneció por mucho tiempo, fue como la felicidad en casa del pobre, que si llega un día se marcha de inmediato al otro día bien temprano, así mismo fue nuestra alegría en aquella ocasión, se marchó de inmediato, porque se nos dio la horrible noticia de que nuestro querido amigo y más que amigo, hermano, había fallecido, si mi querido lector, había muerto, había partido de este mundo que él tanto admiraba, fue algo inexplicable, fue algo sumamente insoportable, fue algo que nos rompió el alma, fue algo muy difícil de tragar, creo que fue el trago más amargo que había pasado por nuestras gargantas hasta ese momento, eso fue como un puñal clavado en el costado, un puñal que se deslizaba cruelmente por dentro de nosotros, un puñal que se trasladó lentamente hasta llegar a los centros de nuestros corazones, y fue justamente, si justamente ese maldito puñal y fue hasta el lugar donde se anidan los sentimientos, y estando allí tomo todo y lo alboroto, sin razón alguna, sin explicación, solo lo hizo porque si, fue algo que usted no se imagina mi amigo lector, murió Armando y nosotros no sabíamos nada, murió Armando y nosotros buscándolo para hacer realidad aquellos viejos planes, murió y nosotros no podíamos hacer nada en absoluto, porque la ley de la vida había dictado una sentencia irrevocable.

La esposa de nuestro querido amigo nos explicó muy tristemente vía telefónica, que su marido padeció por mucho tiempo de una enfermedad mortal la cual no comunicó nunca a nadie, nos dijo también que esa enfermedad la tenía desde antes de ellos haber residido en nuestro país, pues si, él tenía una enfermedad incurable de la cual tenía pleno conocimiento de ella, pero aun no se sabe porque no comentó nunca nada con nadie en relación a su enfermedad, incluso ni a su la familia le comentó el asunto, quizás para no darle preocupaciones a sus seres queridos, murió sin atormentar a nadie, con una enfermedad ceñida en sus huesos, padeciendo solitariamente su sufrimientos, compartiendo su dolor solamente con la misma enfermedad quien fue su única confidente.

SEGUNDO FINAL:
Armando vive en nuestros recuerdos, en aquellos hermosos momentos que están grabados en nuestras mentes y cada paisaje que visitamos juntos, en las conversaciones que se llevó el viento de las playas hermosas y los ríos perfectos, vive pero no lo tengo.

Texto agregado el 13-11-2007, y leído por 218 visitantes. (3 votos)


Lectores Opinan
2007-11-15 02:58:34 pues te dire que nada mal eh es una historia que nos atrapa en toda su version felicitaciones neison
2007-11-14 23:01:14 Interesante historia. Te explico me atrajo al principio y tuve que continuar leyendo. Luego la tensió fue en aumento y al llegar al desenlace me pareció que tu texto valió la pena de ser leído y no sólo eso, sino que te felicito tu trabajo es muy bueno. Me ha gustado muchísimo. tienes madera de escritor. Supongo que tienes un futuro prometedor por delante. Saludos. Jazzista
 
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